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Lección de clase mundial

Las sablistas salvadoreñas fueron eliminadas por la campeona mundial Emily Jacobson.

Marcelo Betancourt/EDH
Santo Domingo
El Diario de Hoy

Emily jacobson , de estados unidos, doblegó a las salvadoreñas flor cornejo (izquierda) en octavos, y cecilia garcía, en cuartos de final. una gran lección. Foto: EDH/Alvaro López

Primero fue Flor Cornejo en octavos y después fue Cecilia García, en cuartos de final, a las que eliminó la estadounidense Emily Jacobson, quien a mediados de año se coronó campeona del mundo en La Habana, Cuba.

Pero a pesar de la derrota en las primeras de cambio la actitud de las salvadoreñas era bastante optimista.
“Se siente rico competir con la campeona del mundo, se pueden practicar más movimientos y tienes la oportunidad de observar un ataque hecho a la perfección”, relató entre sudor y exhalación Flor Cornejo quien momentos antes había perdido con Jacobson por 15 toques contra cuatro. “No estoy del todo satisfecha con mi rendimiento, pero no se puede negar que es una gran experiencia combatir con Jacobson”.

A Flor le tocó enfrentarse con Jacobson y con la venezolana Alejandra Benítez, oro en San Salvador 2002. Perdió con la dominicana Alodia Rodríguez, la única rival accesible de su grupo y por ello tuvo que enfrentarse de nuevo Jacobson. De allí no pasó.

Por su parte, la salvadoreña Cecilia García, tuvo más suerte en la ronda preliminar y logró ganar dos combates que le dieron una posición privilegiada.
Tanto así que en octavos de final, la chilena Natalia Moya no le dio mayor problema. Cecilia hizo una sinfonía de toques y gritos, que la catapultaron a cuartos de final.

Pero allí se encontró con Jacobson. La estadounidense mostró todo su poderío sobre Cecilia y la derrotó con marcador de 15-5, pero por instantes Jacobson se vio incómoda por la voluntad de ataque con que la salvadoreña la afrontó. Cecilia salió acalorada y ofuscada del combate pero instantes después dijo estar “satisfecha con el esfuerzo que había dejado en la competencia”.

Randolfo Campos le puso mucho filo

Como dicen por estas tierras: estaba candela. Randolfo Campos, nuestro único esgrimista en el florete individual, debía superar un “pool” con cuatro contendientes para posicionarse bien entre 25 tiradores, para luego no tener que enfrentarse con algún rival demasiado fuerte más adelante.

“No estaba fácil, porque tenía a dos de los mejores tiradores del área centroamericana y del Caribe: el más fuerte de Cuba (Raúl Perojo) y el más fuerte de Venezuela (Carlos Rodríguez)”, explicó el nacional, quien cayó ante estos rivales pero venció al nicaragüense José Miguel López y al boricua Edward Moreno.

Dos derrotas y dos victorias no eran un resultado malo, más para un esgrimista que, luego de tirar florete por ocho años, se ha estado entrenando este año con el sable como arma principal. Sin embargo, esto no bastó para avanzar automáticamente al “pool” siguiente, sino que tuvo que medirse contra el colombiano Luis Velasco, a quien logró vencer por 15-6.
Luego llegaría el final de su camino. Frente a sí tuvo al clasificado número uno, el venezolano Enrique Da Silva, quien lo vencería por 15-9.