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Los juegos ya tienen el fuego
Con
la imponente escenografía de las pirámides
del Sol y de la Luna de fondo, se encendió anoche
en México la antorcha de los Juegos Centroamericanos
y del Caribe
Claudio Martínez/Enviado
EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Lo
único que le falta a estos Juegos es que la lluvia
apague la antorcha. El comentario anónimo
sonó fuerte en medio del silencio que se produjo
antes del comienzo de la ceremonia.
Cuando se acercaban las siete de la tarde en Teotihuacán,
muchos creyeron que el comienzo del viaje de la antorcha
no iba a ser posible.
La lluvia se empecinaba en golepar duro sobre las pirámides.
Y entonces, cayó la frase que aflojó un
poco la tensión. Después del terremoto,
los problemas con la pista y la renuncia de Cuba, sólo
queda que la lluvia arruine esto. Y a decir verdad,
los mil asistentes al acto que, de un modo u otro, significó
el comienzo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe
El Salvador 2002, temieron hasta último momento:
todo hacía pensar que habría que suspenderlo.
Hemos trabajado durante tres semanas para este
momento y estamos confiados en que será un éxito,
decía la mexicana Cristina Tamino, jefa de la
organización del evento. Lo cierto es que lluvia,
finalmente, dio una tregua durante algunos minutos y
los 250 participantes del acto pudieron desplegar su
exhibición. Así, en la noche mexicana,
lejos del destino final, el estadio Flor Blanca, comenzó
el viaje de la antorcha rumbo a nuestro país.
Estoy gratamente sorprendido por la recpeción
que nos han brindado en México. Hemos tenido
que atravesar múltiples dificultades para hacer
realidad a estos Juegos. Soportamos dos terremotos,
tuvimos muchos problemas económicos, pero estamos
listos. Intentaremos organizar los mejores Juegos Centroamericanos
y del Caribe de la historia, prometió Enrique
Molins, presidente del COSSAL.
En tanto, Benjamín Ruiz Rodas agradeció
a Felipe Muñoz, titular del Comité Olímpico
de México, por su apoyo en los momentos difíciles:
Estoy muy emocionado por la actitud de los mexicanos
en los momentos más difíciles, fundamentalmente,
tras la renuncia de Cuba.
Después comenzó el espectáculo
de luz y sonido en torno de las pirámides del
Sol y de la Luna denominado Teotihuacán,
un umbral en el tiempo, un recorrido por la cultura
azteca con un especial acento en el fuerte significado
del fuego. De hecho, esta ceremonia tiene 690 años
de historia.
Una curiosidad: durante toda la ceremonia cuatro arqueólogos
recorrían el sector de las sillas dispuestas
para los asistentes para evitar que pisaran la zona
del suelo histórico, en el que se agrupan las
más preciadas antigüedades.
Y llegó la hora del desfile de las banderas de
los 31 países participantes. Y un grupo de sacerdotes,
finalmente, cumplió con el rito más esperado:
el Fuego Nuevo ya está camino a El Salvador.
Los Juegos han comenzado.
Intentaremos organizar los mejores Juegos de la
historia, prometió Enrique Molins durante
la ceremonia
Paso a paso, las primeras horas de la llama
La lluvia le hizo una burla a los empleados de la organización
del evento de anoche. A media tarde, la lluvia entregó
un respiro y entre seis personas, secaron las mil sillas
preparadas para los asistentes al acto, entre los que
se encontraban numerosos embajadores y autoridades del
deporte mexicano y salvadoreño. Pero apenas terminaron
con su tarea y les colocaron a cada una de las sillas
una funda blanca, volvió a llover. Pero el agua
no pudo con la antorcha.
¿Cómo serán las primeras horas
del Fuego Nuevo? Esta noche, la antorcha durmió
en la sede del Comité Olímpico Mexicano.
Y hoy, pasado el mediodía, se embarcará
en avión junto con el grueso de la delegación
salvadoreña, rumbo a San Salvador.
Allí será guardada en la Fuerza Aérea
durante algunas horas, hasta que el sábado, en
el estadio Flor Blanca, caiga en paracaídas desde
un avión y comience a recorrer nuestro país,
luego de una ceremonia muy especial en la que participarán,
entre otros, Jorge el Mágico González,
Jorge Jiménez y Gustavo Manzur.
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