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Cine

Salvador Solís: "Estamos rodeados de malas crianzas"

El artista habla en entrevista de su experiencia con “Malacrianza”, el filme salvadoreño en el que tiene el protagónico y que se estrena en el país en octubre.

Malacrianza muy pronto en tu cine favorito

Este filme salvadoreño de ficción, escrito y dirigido por Arturo Menéndez, estrenará pronto en las salas de cine nacional.

Son las tres de la tarde. Salvador Solís, el protagonista de la película escrita y dirigida por el salvadoreño Arturo Menéndez, “Malacrianza”, ha accedido a dar una entrevista en la sala de teatro de la Universidad Dr. José Matías Delgado , donde trabaja como director del departamento de teatro y del técnico en artes escénicas. 

Solís, quien interpreta en el filme a Don Cleo, un vendedor de piñatas que es extorsionado, ya había tenido experiencias en actuación para cine. En Costa Rica, por ejemplo, participó en el largometraje el “Asesinato en el Meneo” y en la serie “El Barrio”. 

Arturo Menéndez dice que  había trabajado con usted en comerciales y otros cortometrajes antes de realizar “Malacrianza”, pero ¿cómo recibió la propuesta para ser el actor principal de la película?
Con mucho agrado, porque Arturo me dijo: “si vos no lo haces, no lo hago yo”. Yo le dije: “si no lo haces vos, sino lo hago yo, ¿quién lo va a hacer?”. Entonces decidimos hacerlo. Era un proyecto que ya medio lo habíamos hablado con Arturo, que él quería hacer un largometraje y me visitó un día a la oficina,  ahí se armó la idea de la película. 

¿En qué año fue esa visita? 
Fue como en el 2013. 

¿Y Arturo venía con guion en mano o solo con la propuesta?  
No. Después me mandó el guion, la propuesta de guion que había. Por supuesto, se fue modificando con el paso del tiempo, no tanto, pero sí hubo varias versiones. Al principio se llamaba “Crianza de Cuervos”, después pasó a ser “Malacrianza” y “El Nido de Cuervos”, que es como se llama en inglés (The Crow’s Nest).

¿Cuando usted ya tenía en sus manos el guion de “Malacrianza” y conoció la historia, qué retos actorales identificó en la propuesta?
 El reto actoral es siempre, así sea papel pequeño o papel grande. Dicen por ahí que no hay papeles pequeños ni papeles grandes, lo que hay son grandes y pequeños actores. Y eso fue trabajar, hablar con Arturo, qué pensaba él del personaje, cómo lo delineaba, a ver qué aportes podía dar yo también, y ahí nace Don Cleo. 

Al principio, ¿cómo veía Arturo al protagonista?
Es que lo trabajamos juntos. Yo el aporte pude darlo a la hora de estar trabajando, pero ya teníamos definido el personaje como tal. Ya sabíamos de lo que se trataba. Arturo me dijo “lo quiero de esta, de esta y de esta manera”. Yo como actor me rijo por el director. 

¿Pero sí sabía, cuando leyó la historia, que esta película iba a trascender fronteras?
No sabíamos nada, en realidad, jajaja. Y me alegra mucho que la película ya haya rodado por varios festivales a nivel internacional, lo cual quiere decir que ha sido bien aceptada, porque no cualquier película va a los festivales, siempre hay curadurías. Me alegra mucho por Arturo, me alegra mucho por el cine salvadoreño, que teníamos cuarenta y pico de años de no hacer un largometraje, desde “Los peces fuera del agua”, creo yo, de Calderón (José David Calderón), y pues logramos hacerlo con la ayuda de Meridiano 89, la colaboración de todo el mundo, el trabajo de Arturo y el trabajo de todos los que nos entregamos al trabajo. 

Ya con el papel de Don Cleo, ¿cuál es la visión de mundo que tiene ese personaje? ¿Es una visión consecuencia de lo que a él le sucede (la extorsión) o se vuelve trágica desde mucho antes? 
Desde mucho antes de la película. Cleo ha sufrido mucho, ha tenido un accidente que lo ha dejado medio así, que a veces sí y a veces no. Él tuvo un accidente anteriormente, en la historia del personaje, no sé si se menciona en la película. Yo creo que no, pero esos eran los antecedentes que teníamos de Cleo, que él  ha perdido mucha memoria, por ejemplo. 

¿Él tiene hijos?
Tiene uno. 

¿Y está con la esposa?
No, él no tiene esposa. Él tiene un hijo que se porta muy mal, que lo hecha de la casa. Después aparece un hijo ficticio, o no sabemos si de verdad era hijo de él y se queda en la duda. Eso ya quedará a disposición del público, a ver si cree que era de verdad o no el hijo de Cleo, el segundo que le aparece. Conoce a una señora y ahí van haciendo una especie de amistad que va creciendo con el transcurso de la película.

¿Pero Don Cleo a qué o a quién acude para resolver sus problemas?
Uhhh. Eso sería como contar la trama de la película. Yo creo que mejor la vayan a ver, jaja.

Una pista...
Él trata de acudir a todo mundo. Trata de acudir a la puerta que se le ocurre tocar y al final, pues, encuentra una solución que no es, digamos, la esperada a nivel de la trama de la película, y es la que soluciona el problema de Cleo. 

¿Dónde tiene Don Cleo su puesto de trabajo?
Es una piñatería que es de un amigo de él o medio primo. Él trabaja cuidando la piñatería y también ayuda a hacer piñatas. Tiene una vida sencilla, una persona humilde, no busca más. Creo que sus aspiraciones se han quedado en menos, pero al final yo creo que él evoluciona como ser humano. 

Mediante esa evolución, ¿cómo es el trato que tiene con las personas con las que interactúa: el hijo que se le aparece, sus vecinos...?
Él se lleva bien con todo el mundo. Lo que pasa es que este asunto que le sucede lo desequilibra totalmente porque está amenazado, eso lo desequilibra a él. Pero él se lleva bien con todos, no tiene así como enemigos y gente que lo odie. Por cuestiones de la vida se le dan estas circunstancias a Cleo y al final, gracias a Dios, logra solventar sus problemas.
 
 ¿Qué efectos causa la malacrianza en el personaje principal? 
Yo creo que la malacrianza  es más que todo los resultados que da la historia. Cada quien juzgará, el público juzgará adónde está la malacrianza. Porque hay varios estados de malacrianza, pero como dice el tráiler: “basado en una historia real o en varias historias reales”. 

¿Estados de malacrianza que podría mencionar a partir de la película?
Este hijo pródigo, el hijo que es drogadicto, lo que le sucede a Cleo, la extorsión; cuando se meten a robar un bus. Estamos rodeados de malas crianzas aquí, socialmente hablando. Yo pregunté una vez que por qué “Malacrianza”, me dieron varias versiones, así que no sé cuál será la verdad, pero yo creo que es un bonito término para la película. 

¿Cuál es su versión? Es una película salvadoreña, dirigida por Arturo Menéndez, actuado por mí después de cuarenta y pico de años de no hacer largometraje en el país. Para mí eso es Malacrianza, ya lo demás sería subjetivo. 

Don Cleo lleva unas gafas, que prácticamente son como el referente del personaje. ¿Qué significado tienen en la historia? 
El significado es que se las inventó Arturo y me las trabó, jajaja. Se las da a Cleo el doctor, que lo interpreta Leandro Sánchez. Esas gafas se convierten en una especie de signo, de símbolo para Cleo, porque es bien raro concebirlo sin ellas. 

Karla Valencia no es actriz de profesión, ¿a qué se enfrentaron en las escenas que hicieron juntos?
Yo creí que iba a ser más difícil, pero ella es muy natural para trabajar. Entonces no nos fue difícil acoplarnos. Ella es muy natural frente a la cámara, no le tiene pánico. 

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