5 terremotos que marcaron la historia de El Salvador: hoy Día de las Víctimas de Terremotos
La fecha, proclamada por Naciones Unidas, busca fortalecer la preparación frente a uno de los riesgos naturales más recurrentes.
Por
Daniela Alegría Umanzor
Publicado el 29 de abril de 2026
El 29 de abril se conmemora el Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos, una fecha proclamada por la ONU en 2025 para recordar a quienes han fallecido y promover la prevención ante estos desastres. En El Salvador, esta jornada cobra relevancia por su historial sísmico, marcado por eventos como los terremotos de 1917, 1951, 1965, 1986 y 2001, que dejaron miles de víctimas, heridos y daños en infraestructura, evidenciando la importancia de fortalecer la preparación y reducir riesgos.
Las Naciones Unidas conmemoran este 29 de abril, el Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos, una jornada establecida por la Asamblea General mediante la Resolución 79/285, adoptada el 2 de mayo de 2025, con el propósito de rendir homenaje a quienes han fallecido por estos desastres y promover la prevención y la resiliencia a nivel global, bajo la coordinación de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
La organización difundió un mensaje en el que señala que los terremotos no se pueden predecir, pero sus efectos sí pueden reducirse mediante acciones como la construcción segura, la preparación comunitaria y la educación en protocolos de emergencia.
El organismo también promueve la práctica de la técnica “Agáchate, cúbrete y agárrate”, acompañada del mensaje “Cuando la tierra tiembla, la preparación salva vidas”, como una medida básica de protección durante un sismo.
Esta conmemoración se realiza cada año con el objetivo de pasar del recuerdo a la acción preventiva, impulsando políticas públicas y prácticas ciudadanas orientadas a reducir el impacto de estos fenómenos.

El Salvador: memoria marcada por grandes terremotos
En El Salvador, esta conmemoración adquiere un significado especial debido a su historial sísmico, documentado por instituciones como el Ministerio de Medio Ambiente y el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), que registran eventos de alto impacto en vidas humanas, infraestructura y desarrollo económico.
Los terremotos más grandes que han marcado al país:
1. Terremoto de 1917
Ocurrió en San Salvador y zona central, el terremoto tuvo una magnitud estimada 6.7–7.0.
Este evento, ocurrido en junio de 1917, estuvo acompañado por una intensa actividad sísmica que se prolongó durante varios días. Provocó daños severos en viviendas, edificios públicos y servicios en San Salvador. La continuidad de los sismos generó temor en la población y obligó a muchas familias a abandonar sus hogares de forma temporal.

2. Terremotos de Jucuapa-Chinameca de 1951
Registrados en la zona oriental, con magnitud aproximada 6.5, el 6 de mayo, estos sismos dejaron alrededor de 400 fallecidos, más de mil personas heridas y miles de damnificados. Se reportaron daños extensos en municipios del oriente del país, especialmente en Usulután y San Miguel, donde numerosas viviendas colapsaron o quedaron inhabitables.


3. Terremoto de San Salvador de 1965
Este sismo afectó principalmente la capital y zonas cercanas, con magnitud aproximada 5.9–6.3, dejando daños estructurales en viviendas y edificios, así como víctimas mortales y personas lesionadas. Fue considerado uno de los eventos sísmicos locales más destructivos de esa década, lo que llevó a reforzar la atención sobre la planificación urbana.

4. Terremoto de San Salvador de 1986
Ocurrido el 10 de octubre, con magnitud 5.7, este terremoto dejó un saldo estimado entre mil y tres mil fallecidos, más de 10 mil heridos y cerca de 200 mil personas damnificadas. La destrucción en la capital fue significativa, con edificios colapsados, interrupción de servicios básicos y afectaciones en hospitales, centros educativos y vías de comunicación.


5. Terremotos de enero y febrero de 2001
Estos dos eventos representan una de las crisis más graves en la historia reciente del país. El sismo del 13 de enero de magnitudes 7.7, dejó más de 800 fallecidos, mientras que el del 13 de febrero de magnitud 6.6. incrementó la cifra total a más de mil víctimas mortales. En conjunto, se registraron más de 8 mil heridos y alrededor de 1.5 millones de personas afectadas.
Se reportaron más de 200 mil viviendas dañadas o destruidas, así como pérdidas en infraestructura, carreteras, escuelas y hospitales. Uno de los hechos más impactantes fue el deslizamiento en la colonia Las Colinas, en Santa Tecla, que provocó numerosas muertes y pérdidas materiales.

Estos eventos reflejan la exposición constante del país a la actividad sísmica y evidencian que los impactos van más allá de la emergencia inmediata, generando crisis humanitarias, desplazamientos de población y efectos prolongados en la economía. También han impulsado la adopción de medidas de prevención, construcción segura y gestión del riesgo para reducir la vulnerabilidad ante futuros terremotos.
Una fecha global para reducir riesgos
De acuerdo con Naciones Unidas, los terremotos se encuentran entre los desastres naturales más mortales, capaces de generar pérdidas humanas, destrucción de infraestructura y afectaciones económicas en cuestión de segundos.
Desde 1900, al menos 12 terremotos han provocado más de 50,000 muertes cada uno, lo que refleja la magnitud de su impacto a nivel global y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención.
El organismo señala que gran parte de los daños está relacionada con edificaciones vulnerables y la falta de preparación, factores que pueden ser reducidos mediante políticas adecuadas y educación en gestión de riesgos.
En este contexto, la fecha también busca promover la implementación de normas de construcción más estrictas, el fortalecimiento de sistemas de alerta temprana y la formación de la población en medidas de protección.
Los terremotos no avisan.
— Naciones Unidas (@ONU_es) April 29, 2026
Pero sus impactos sí se pueden reducir.
El #DíaDeLosTerremotos promueve un mensaje claro:
Es momento de invertir en prevención y resiliencia.
—vía @UNDRR pic.twitter.com/JVuXCwYiq3
Acciones para fortalecer la resiliencia
Las Naciones Unidas han reiterado que la reducción del impacto de los terremotos depende de la preparación y la inversión en resiliencia, en línea con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Entre las acciones recomendadas se encuentran el fortalecimiento de normas de construcción, la preparación en centros educativos y lugares de trabajo, y la promoción de una cultura de prevención.
También se destaca la importancia de revisar la seguridad de viviendas, participar en simulacros y apoyar políticas orientadas a la reducción del riesgo sísmico.
La conmemoración del Día Internacional en Memoria de las Víctimas de los Terremotos se establece como un llamado a transformar la memoria en acciones que contribuyan a proteger vidas frente a futuros eventos.
