75 % de los venezolanos llevados al CECOT no tiene antecedentes penales, según investigación
El programa de investigación estadounidense 60 Minutos comparó documentos oficiales, expedientes judiciales, informes de prensa y registros de arrestos para determinar que la mayoría “no tiene antecedentes penales aparentes ni siquiera cargos penales”
El 75 % de los 238 inmigrantes venezolanos trasladados por Estados Unidos al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador, acusados de pertenecer al Tren de Aragua, no tienen antecedentes penales, según una investigación desarrollada por el programa de investigación estadounidenese 60 Minutos.
En un de sus segmentos del 6 de abril resalta que son 179 los detenidos en el CECOT quienes, sin tener antecedentes penales, permanecen en condiciones extremas y sin acceso a un debido proceso legal.
El programa señala que para esta investigación tuvo acceso a documentos de la administración del presidente Donald Trump la cual incluye nombres u otra información criminal conocida, estos fueron comparados con expedientes judiciales nacionales e internacionales, además de informes de prensa y registros de arrestos.
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"Al menos el 22% de los hombres en la lista tiene antecedentes penales en Estados Unidos o en el extranjero. La gran mayoría son por delitos no violentos como robo, hurto en tiendas y allanamiento de morada. Alrededor de una docena están acusados de asesinato, violación, agresión y secuestro. Del 3% de los denunciados, no está claro si tienen antecedentes penales. Sin embargo, no pudimos encontrar antecedentes penales para el 75% de los venezolanos, 179 hombres que actualmente se encuentran en prisión", señala la investigación.
Como respuesta a estos hallazgos, dice el medio, el Departamento de Seguridad Nacional ha respondido que “muchos son terroristas, violadores de derechos humanos o pandilleros”.
La legalidad del procedimiento por el cual los presos de Estados Unidos llegaron a la megacarcel de El Salvador ha sido ampliamente cuestionada, añade.
A principios de este mes un tribunal ordenó detener las deportaciones realizadas por Donald Trump que invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que no se ha usado desde la Segunda Guerra Mundial.
Pese a la orden del juez federal James Boguesberg los aviones con los venezolanos llegaron a El Salvador y ahora las autoridades estadounidenses evitan dar información sobre este procedimiento alegando el “privilegio de secreto de Estado”, expone la investigación.
60 Minutos plantea el caso de tres venezolanos de los cuales no se encontró registros sobre antecedentes penales, uno de estos es el de André Hernández Romero, un maquillador de 31 años, de la comunidad LGTBI+, quien huyó de Venezuela “por persecución política y homofobia”.
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Romero estaba bajo custodia en un cruce fronterizo legal cerca de San Diego mientras se procesaba su caso, dijo al programa su abogada Lindsay Kozlowski.
Ante la pregunta si, tenía un caso de asilo sólido, Tozlowski dijo: "Creemos que sí. También había pasado una entrevista de miedo creíble, que es el primer paso para solicitar asilo en Estados Unidos, y el gobierno había determinado que sus amenazas eran creíbles y que tenía una probabilidad real de obtener su solicitud de asilo".
Agregó que "el mes pasado, Andrei no se presentó a una audiencia judicial. Nuestro cliente, que estaba en proceso de solicitud de asilo, simplemente desapareció. Un día estaba allí y al siguiente, se suponía que debíamos tener un juicio, pero no lo llevaron".
Explica que Romero apareció en fotos tomadas por el fotógrafo de la revista Time, Philip Holsinger, quien estuvo cuando los venezolanos llegaron a CECOT.
Añade que la única evidencia que el gobierno de Estados Unidos presentó ante el tribunal de inmigración en su contra fueron unas fotos de sus tatuajes de coronas.
El programa aborda a abogados y defensores de derechos humanos quienes denuncian que no hay evidencia concreta que vincule a Hernández ni a la mayoría de los detenidos con grupos criminales.
Señalan que las "supuestas" pruebas se basan en tatuajes de coronas, algunos en honor a familiares o equipos deportivos y publicaciones en redes sociales, interpretadas como signos de afiliación a la banda venezolana Tren de Aragua.

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