Artemis II: los 7 hitos clave del regreso humano a la Luna
La misión Artemis II devolvió a humanos a la órbita lunar tras más de 50 años, logrando récords, desafíos técnicos y observaciones únicas durante diez días históricos.
Por
EFE
Publicado el 11 de abril de 2026
La misión Artemis II marcó el regreso humano a la órbita lunar tras más de 50 años, con una tripulación de la NASA y Canadá. Durante diez días, logró hitos como el lanzamiento del potente SLS, una espera clave en órbita terrestre y un sobrevuelo de la cara oculta de la Luna. También enfrentó problemas técnicos, como fallas en el inodoro. La misión estableció un récord de distancia de 406.771 kilómetros, permitió observar un eclipse solar total y finalizó con un amerizaje exitoso. Estos avances consolidan el camino hacia futuras exploraciones espaciales más ambiciosas.
El viaje de Artemis II marcó un punto de inflexión en la exploración espacial al convertirse en la primera misión tripulada en alcanzar la órbita de la Luna desde 1972. Conformada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen, la expedición no solo cumplió su objetivo principal, sino que dejó una serie de momentos clave que reflejan tanto avances tecnológicos como desafíos operativos.
A lo largo de diez días, la cápsula Orión permitió a la tripulación alejarse más que cualquier otra misión tripulada en la historia y observar fenómenos poco comunes, consolidando el programa Artemis como una nueva etapa en la relación entre la humanidad y el espacio.

1. Un inicio marcado por retrasos y potencia tecnológica
El lanzamiento se realizó el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida, luego de una postergación de dos meses debido a problemas técnicos. La misión despegó a bordo del Space Launch System (SLS), el cohete más potente desarrollado por la NASA, diseñado específicamente para misiones de espacio profundo.
Desde el inicio, Artemis II evidenció la complejidad de este tipo de operaciones. La cápsula Orión transportó a los astronautas en un entorno altamente controlado, marcando el regreso de vuelos tripulados más allá de la órbita terrestre baja.
2. Una espera clave antes del viaje lunar
Lejos de dirigirse inmediatamente hacia la Luna, la nave permaneció 25 horas en órbita terrestre. Este tiempo fue crucial para que los ingenieros verificaran el correcto funcionamiento de los sistemas, en especial el despliegue de los paneles solares, esenciales para el suministro de energía.
Solo tras estas comprobaciones se autorizó la maniobra de inyección translunar, que impulsó a la tripulación hacia su destino. Este paso refleja el enfoque precautorio de la NASA en una misión con múltiples variables críticas.

3. Problemas inesperados en pleno viaje
Uno de los episodios más comentados fue el fallo del sistema sanitario de la cápsula Orión, una pieza que representó una inversión de 23 millones de dólares. El inodoro presentó dificultades en la evacuación de residuos líquidos, lo que obligó a los astronautas a recurrir a soluciones alternativas similares a pañales para adultos.
Aunque la NASA aseguró que el sistema seguía operativo, el inconveniente no se resolvió por completo durante la misión, evidenciando que incluso los detalles más cotidianos pueden convertirse en desafíos en el espacio.
4. El sobrevuelo lunar y la cara oculta
Al entrar en la zona de influencia gravitacional de la Luna, la cápsula realizó un sobrevuelo de siete horas. Durante este tiempo, los astronautas capturaron imágenes de la superficie y transmitieron descripciones en tiempo real.
Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando la nave perdió contacto con la Tierra durante 40 minutos al pasar por la cara oculta de la Luna. Este evento estaba previsto, ya que el satélite bloquea las señales de radio, pero igualmente representa un instante de total autonomía para la tripulación.

5. Un récord histórico de distancia
Durante ese mismo tramo del viaje, Artemis II alcanzó una distancia de 406.771 kilómetros de la Tierra, convirtiéndose en la misión tripulada que más lejos ha llegado. Con esto, superó el récord anterior de Apolo 13, que había alcanzado 400.006 kilómetros en 1970.
Este hito no solo tiene valor simbólico, sino que también valida tecnologías necesarias para futuras misiones más ambiciosas, como los viajes a Marte.
6. Un eclipse solar fuera de la vista terrestre
La tripulación tuvo la oportunidad de observar un eclipse solar total de 53 minutos, un fenómeno invisible desde la Tierra en ese momento. Este evento permitió realizar observaciones científicas sobre la corona solar, la capa más externa del Sol.
Además, los astronautas aprovecharon la oscuridad para buscar destellos de impacto en la superficie lunar, estudiar polvo en suspensión y observar objetos en el espacio profundo, incluyendo planetas.
7. Un regreso exitoso y seguro
El cierre de la misión ocurrió con el amerizaje de la cápsula en el océano Pacífico a las 20:07 hora del este de Estados Unidos. Los cuatro astronautas fueron rescatados por la Marina estadounidense sin inconvenientes.
Un elemento clave en este tramo fue el escudo térmico de la Orión, que resistió temperaturas de hasta 2.760 grados centígrados durante la reentrada. Su correcto funcionamiento fue esencial para garantizar la seguridad de la tripulación.
Artemis II no solo representa un logro técnico, sino también un paso estratégico hacia futuras misiones lunares y, eventualmente, hacia Marte. Para audiencias globales y salvadoreñas interesadas en tecnología e innovación, este tipo de avances abre nuevas oportunidades de participación en la economía espacial y en el desarrollo científico.

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