Así es el tiangue de animales en El Salvador donde todo se paga “al contado o por trueque”
Cada semana, un mercado de animales en San Rafael Cedros reúne a vendedores que negocian ganado, aves y cerdos solo con efectivo o trueque.
Por
Agencias
Publicado el 27 de abril de 2026
El tiangue de San Rafael Cedros, en El Salvador, es un mercado tradicional donde cada fin de semana se compran y venden animales como reses, cerdos y aves. En este espacio, las transacciones se realizan únicamente en efectivo o mediante trueque, sin uso de tarjetas o transferencias. Los precios pueden alcanzar hasta $3,000 por un toro, y se negocian unas 700 cabezas de ganado por jornada. Participan comerciantes conocidos como “correteros”, así como nuevos vendedores y mujeres dedicadas al negocio. Este mercado sigue siendo una fuente importante de ingresos y refleja prácticas comerciales tradicionales que aún se mantienen vigentes.
En El Salvador, los tiangues siguen siendo parte activa de la economía local. Uno de los más conocidos está en San Rafael Cedros, a unos 50 kilómetros de San Salvador, donde cada fin de semana se instala un mercado de animales en el que no hay tarjetas, transferencias ni pagos digitales: todo se hace en efectivo o mediante trueque.
Desde temprano, el sonido de gallos marca el inicio de la jornada. En un espacio que abarca casi dos canchas de fútbol, se concentran vendedores y compradores para negociar reses, caballos, cerdos, cabras, conejos y aves.

Un mercado donde manda el efectivo
A diferencia de otros espacios comerciales, en este tiangue el dinero circula de mano en mano. “Usamos puro ‘cash’, nada de transacciones ni cuentas bancarias, porque lo contamos al instante. Si hace falta, hay que completarlo”, explicó Domar Argueta, comerciante de 28 años.
Los precios varían según el tipo de animal. Un toro puede alcanzar los $3,000, mientras que las vacas se venden entre $600 y $1,000. En un solo día, pueden negociarse alrededor de 700 cabezas de ganado, según datos compartidos por la alcaldía local.

Además del efectivo, también se practica el trueque, una dinámica que permite intercambiar animales o combinar pagos con dinero.

El oficio de “corretero”
Dentro del tiangue, uno de los roles más conocidos es el del “corretero”, personas dedicadas a comprar y vender ganado. Armando Sequeira, de 74 años, lleva más de cinco décadas en este oficio.
“Antes, a las ocho de la mañana no podías hacer un negocio aquí porque te estaban esperando los ‘mareros’. Ahora se respira mejor”, relató sobre los cambios en la dinámica del mercado.

Un espacio que sigue atrayendo nuevos vendedores
El tiangue también se ha convertido en una alternativa económica para quienes buscan nuevas oportunidades. Carlos Barrera, quien regresó de Estados Unidos, decidió invertir sus ahorros en la compra y venta de ganado.
“Por la edad ya no hay trabajo en fábricas aquí. Un cuñado mío trabajaba con ganado y empezamos juntos”, comentó.

Aunque la mayoría de participantes son hombres, las mujeres también forman parte activa del mercado. Carmen Carpio, con más de 20 años de experiencia, se dedica a la venta de cerdos.
“Aquí lo importante es hacer jugar el dinero. Si usted tiene dinero, lo invierte en cerdos, cabras o ganado, y luego los compra y los vende”, explicó.

Tradición que se mantiene
Entre mugidos, cacareos y negociaciones constantes, el tiangue de San Rafael Cedros continúa siendo uno de los mercados más grandes del país y una fuente de ingresos para muchas familias.
Más allá de la compraventa, este espacio refleja una dinámica comercial tradicional que sigue vigente, donde el contacto directo, la negociación y el efectivo marcan el ritmo de cada jornada.
TAGS: San Rafael Cedros
CATEGORIA: Dinero y negocios | Entorno económico
