Santa Ana 30oC   46% H San Salvador 27oC   58% H San Miguel 27oC   58% H Surf City 29oC   48% H
  mapa
EDH

Hermanos Flores en CoachellaArtemis IISemana Santa 2026 Guerra en Irán Copa Presidente 2026 Conciertos en El Salvador

Banner versión desktop Banner versión móvil
El Salvador alcanzó un total de 7,605 bitcoins en su reserva nacional, consolidando su estrategia de compra sostenida desde 2021.

El Salvador supera los 7,600 bitcoins y refuerza su estrategia de compra gradual

El Salvador alcanza 7,605 bitcoins en reservas, valoradas en más de $500 millones, consolidando su estrategia de compras periódicas pese a la volatilidad.

Avatar del autor

Por Evelyn Alas
Publicado el 08 de abril de 2026

 

TU RESUMEN

El Salvador ha superado las 7,600 unidades de Bitcoin en su reserva nacional, alcanzando un total de 7,605 BTC con un valor superior a los 500 millones de dólares. Este crecimiento responde a una estrategia de compras periódicas, conocida como DCA, que permite reducir riesgos ante la volatilidad del mercado. El gobierno mantiene adquisiciones constantes, incluso en momentos de incertidumbre, consolidando una apuesta de largo plazo. La metodología evita impactos bruscos en el precio y fortalece el costo promedio. Con ello, el país se posiciona como uno de los principales tenedores soberanos de Bitcoin a nivel mundial.

Escuchar este artículo

El Salvador continúa fortaleciendo su apuesta por el Bitcoin como parte de su estrategia económica, al alcanzar un nuevo hito en sus reservas digitales. Según datos recientes de auditorías on-chain, el país ya posee 7,605 bitcoins (BTC), cuyo valor supera los 500 millones de dólares al precio actual del mercado.

Este avance consolida a El Salvador como uno de los principales tenedores soberanos de Bitcoin a nivel mundial, reafirmando una política que ha generado tanto respaldo como críticas desde su implementación en 2021, cuando el país se convirtió en el primero en adoptar esta criptomoneda como moneda de curso legal.

Lejos de realizar compras masivas en momentos puntuales, el gobierno ha optado por una estrategia sostenida y gradual conocida como “promediado de costo en dólares” o DCA (por sus siglas en inglés). Este método consiste en adquirir pequeñas cantidades de Bitcoin de forma periódica, lo que permite reducir el impacto de la volatilidad del mercado. Solo en la última semana, El Salvador sumó 8 BTC adicionales a su reserva.

Esta estrategia ha sido impulsada desde la administración del presidente Nayib Bukele, quien ha mantenido una postura firme a favor de la criptomoneda, incluso en momentos en los que el precio del Bitcoin ha experimentado caídas significativas. A diferencia de los inversionistas que buscan ganancias rápidas, el enfoque del país apunta a una acumulación a largo plazo.

Especialistas señalan que este tipo de compras recurrentes permite al Estado evitar riesgos asociados al llamado “market timing”, es decir, intentar predecir el mejor momento para comprar. En lugar de ello, el país distribuye sus adquisiciones en el tiempo, logrando un costo promedio más estable.

Remesas en criptomonedas crecen 146 % en El Salvador en 2026.
Remesas en criptomonedas crecen 146% en El Salvador en 2026. / Foto archivo.

Además, esta forma de compra tiene implicaciones técnicas importantes. Si El Salvador realizara adquisiciones de gran volumen en una sola operación, podría generar un aumento artificial en el precio del Bitcoin debido a la presión de la demanda. Esto no solo elevaría el costo para el propio país, sino que también podría afectar el comportamiento del mercado.

Al dividir las compras en montos pequeños y constantes, la demanda se integra de manera más natural en el mercado global, evitando alteraciones bruscas en el precio. Este mecanismo también reduce el llamado “slippage” o deslizamiento de precios, un fenómeno que ocurre cuando el precio final de una operación difiere del esperado debido a la falta de liquidez.

La consistencia en esta estrategia ha sido una de las claves del crecimiento de la reserva salvadoreña. A pesar de las críticas de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno ha mantenido su política sin cambios, argumentando que se trata de una visión de largo plazo orientada a fortalecer la soberanía financiera del país.

Para algunos analistas, esta acumulación representa una apuesta por un nuevo modelo de reservas internacionales, en el que activos digitales como el Bitcoin podrían jugar un papel relevante en el futuro. En este contexto, El Salvador se posiciona como un laboratorio económico a escala nacional.

Sin embargo, también existen voces que advierten sobre los riesgos de esta estrategia, especialmente debido a la volatilidad del Bitcoin. Aunque el valor actual de las reservas supera los 500 millones de dólares, este monto puede variar considerablemente en función de los movimientos del mercado.

A pesar de ello, el gobierno salvadoreño parece apostar por la estabilidad que ofrece la acumulación constante. Al comprar en diferentes momentos del ciclo del mercado —tanto en alzas como en caídas—, el país reduce la exposición a pérdidas abruptas y construye una reserva más equilibrada.

Otro aspecto relevante es el impacto que esta estrategia puede tener a nivel local. Al evitar compras agresivas que inflen el precio del Bitcoin, se busca mantener condiciones favorables para su uso cotidiano dentro del país, donde sigue siendo moneda de curso legal.

En ese sentido, la política de adquisición no solo responde a una lógica financiera, sino también a un objetivo más amplio de integración tecnológica y económica. El Salvador continúa explorando el potencial de las criptomonedas como herramienta para diversificar su economía y atraer inversión.

En conclusión, el país ha logrado construir una de las reservas de Bitcoin más importantes del mundo mediante una estrategia silenciosa pero constante. Más allá de las cifras, este proceso refleja un cambio en la forma en que un Estado puede gestionar sus activos, apostando por la innovación en un entorno financiero global en transformación.

💡
¿Qué deseas ver ahora?