Desempleo en El Salvador 2025: tasa baja, alta ocupación y el reto de la informalidad
El Salvador mantiene una de las tasas de desempleo más bajas de América Latina en 2025, aunque la informalidad y los retos estructurales siguen vigentes.
Por
Evelyn Alas
Publicado el 14 de enero de 2026
En 2025, El Salvador destaca por su baja tasa de desempleo, con estimaciones entre el 2.7 % y el 5.8 %, según la SIECA y otras fuentes. Esta alta ocupación laboral se enfrenta al reto de una creciente informalidad, que limita el acceso a seguridad social y estabilidad. A nivel global, la OIT proyecta un desempleo del 4.9 % en 2026, alertando sobre estancamiento en la calidad del empleo, informalidad masiva y riesgos por la automatización. Para El Salvador, el desafío está en transformar empleo precario en trabajo digno, especialmente para jóvenes y sectores vulnerables.
La tasa de desempleo en El Salvador para 2025 continúa siendo una de las más bajas de la región, con estimaciones que varían entre 2.7 % y 5.8 %, lo que representa una ocupación laboral cercana al 97%, según la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA). Esta cifra indica que la mayoría de la población salvadoreña en edad de trabajar está empleada, aunque una parte importante lo está bajo esquemas de informalidad o baja calidad laboral.
Según datos del Banco Central de Reserva (BCR) y organismos multilaterales, El Salvador ha sostenido una recuperación del empleo en los últimos años, con tasas que mejoran frente a la media de América Latina, que en 2025 rondaría el 6.4%.
Contexto global: la OIT proyecta desempleo estable, pero con informalidad creciente
El panorama internacional, según el más reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), muestra que la tasa global de desempleo se mantendrá en 4.9% en 2026, equivalente a 185.8 millones de personas desempleadas en el mundo, sin mejoras significativas respecto a los años previos. Para 2027 se proyecta un leve descenso al 4.8%, aunque en cifras absolutas el número de desempleados aumentaría a 186.9 millones.
En términos regionales, Europa mantendría un 5.5% de desempleo, mientras que el promedio para América se ubicaría en el 5%, con 26.7 millones de personas desempleadas en 2026. Esto reafirma que El Salvador, con cifras cercanas al 4% o menos, se encuentra en una posición favorable dentro del contexto global.
Pero, ¿qué tipo de empleo se está generando?
La OIT advierte que más de 2.100 millones de personas en el mundo se encuentran actualmente en condiciones de empleo informal, sin acceso pleno a seguridad social ni derechos laborales. Esta tendencia ha ido en aumento durante la última década y afecta especialmente a países de Latinoamérica y el Caribe, donde entre 2024 y 2025 se crearon 4,4 millones de empleos nuevos, pero 2 millones fueron informales.
En este punto, El Salvador no es la excepción. Aunque el desempleo es bajo, el empleo informal sigue siendo una realidad que limita las oportunidades reales de desarrollo económico para millones de trabajadores, particularmente en sectores como comercio, agricultura y servicios. Otros países con altos niveles de informalidad en la región incluyen Ecuador, México, Paraguay y Perú, según el mismo informe de la OIT.

Empleo juvenil y los riesgos de la inteligencia artificial
Otro dato relevante del informe es que la tasa global de desempleo juvenil seguirá alta en 2026 y 2027, en 12.3 %, apenas una décima por debajo de 2025. Además, la OIT señala un riesgo adicional para los jóvenes profesionales en países de ingresos bajos y medios —como El Salvador—: los avances en inteligencia artificial están afectando principalmente a los trabajadores con educación superior que intentan ingresar al mercado laboral formal, dado que suelen competir en ocupaciones más expuestas a la automatización.
Incluso en contextos donde los jóvenes universitarios tienen tasas de desempleo más bajas que la media de su edad, en países como El Salvador esas tasas pueden ser mayores debido a la falta de plazas formales, experiencia laboral o políticas públicas de inserción.
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Fuga de talento y escasez de mano de obra en sectores clave
Otro fenómeno que señala la OIT es la fuga de talento profesional, sobre todo en áreas de salud y educación. En el Caribe y parte de Centroamérica, muchos trabajadores calificados están migrando hacia países con mejores salarios y condiciones. Este desbalance ya se observa también en la Unión Europea, donde el 98% de las ocupaciones analizadas presenta escasez de personal en al menos un país. Las profesiones más demandadas incluyen personal de enfermería, soldadores, cocineros y electricistas.
El Salvador entra en 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas del continente, pero eso no garantiza empleos de calidad. El desafío real es reducir la informalidad, fortalecer la educación técnica, retener el talento joven y generar empleo formal en sectores estratégicos. A medida que el mundo lidia con la automatización, el estancamiento laboral y la pobreza extrema (que aún afecta al 7.9% de los trabajadores globales), El Salvador debe priorizar políticas que transformen el empleo existente en oportunidades dignas y sostenibles
TAGS: Empleo y desempleo
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