¿Qué pasa con Hércules si no le paga a Larín y Rivas? Te contamos el panorama completo
Hércules enfrenta amenaza de desafiliación tras un fallo del Tribunal de Arbitraje de FESFUT, que lo obliga a pagar una fuerte cantidad a "Cacho" y "Cheque"
Por
Carlos López Vides
Publicado el 08 de enero de 2026
El Club Deportivo Hércules enfrenta riesgo inmediato de desafiliación tras un fallo del Tribunal de Arbitraje de la FESFUT que lo obliga a pagar entre 80,000 y 85,000 dólares a Alexander Larín y Ezequiel Rivas por incumplimiento de contrato. La resolución, notificada el 7 de enero de 2026, reconoce contratos vigentes y ordena cancelar cuotas del Torneo Apertura 2025 y compensaciones del Clausura 2025. Si no paga en el plazo, perderá la categoría de Primera División, no podrá inscribirse la próxima temporada ni usar su nombre. Puede presentar Recurso de Revisión, pero debe cumplir el fallo en 10 días hábiles.
El Club Deportivo Hércules enfrenta una situación crítica tras el fallo del Tribunal de Arbitraje de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) del 7 de enero pasado, que lo obliga a pagar una fuerte suma a los futbolistas salvadoreños Alexander Larín y Ezequiel Rivas. ¿Qué pasa si no cumple? La respuesta es clara y contundente: el club será desafiliado del fútbol nacional.
El pasado martes, el tribunal notificó oficialmente al Hércules la resolución del caso, en el que se reconoció la existencia de contratos por servicios profesionales entre el club y ambos jugadores. La decisión ordena al equipo pagar los honorarios adeudados correspondientes a las cuotas del Torneo Apertura 2025 —cuatro en el caso de Rivas y cinco en el de Larín—, así como una compensación por incumplimiento de contrato por las cinco cuotas del Torneo Clausura 2025, parte de la temporada 2025-2026.

Según fuentes cercanas al Tribunal de Arbitraje, la deuda del Hércules con los jugadores ronda entre los 80,000 y 85,000 dólares. Si la dirigencia no cancela este monto en el plazo establecido, el castigo será ejemplar: el club será desafiliado de la FESFUT, lo que implica la pérdida de su categoría en Primera División y la imposibilidad de seguir usando el nombre Club Deportivo Hércules.
Antecedente tecleño
Este escenario no es nuevo en el fútbol salvadoreño. De hecho, el Santa Tecla FC enfrentó un destino similar hace algunos meses, cuando fue desafiliado por incumplimientos económicos. El caso del Hércules sigue el mismo camino si no actúa a tiempo.
Los dirigentes tecleños que cayeron en esa situación quedaron inhabilitados para participar en el fútbol profesional, como castigo por lo ocurrido con ese club.
Además de la desafiliación, otro factor clave complica el panorama del club: no podrán inscribirse en la siguiente temporada si no presentan los finiquitos de todos sus jugadores, incluyendo por supuesto los pagos completos a Larín y Rivas. Este requisito es obligatorio para los equipos que desean mantenerse habilitados en competiciones oficiales.
El tribunal dejó claro que Hércules aún tiene opciones legales: puede presentar un Recurso de Revisión, pero solo para aclarar dudas sobre el fallo, no para revertirlo. Este recurso debe presentarse dentro de los tres días siguientes a la notificación, y aun así, el club está obligado a cumplir con el fallo en un máximo de 10 días hábiles.
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Hasta la tarde de este jueves, el equipo helénico no había comunicado si presentó dicho Recuro de Revisión, ni había sentado postura sobre el tema en sus redes sociales.
Por ahora, hay mucha incertidumbre alrededor del equipo que dirige el sudamericano "Tito" Corti.
El razonamiento jurídico deportivo
La resolución del tribunal se basó en varios elementos. Tanto Larín como Rivas demandaron al club por el impago de sus honorarios, argumentando que sufrieron lesiones de larga duración durante la pretemporada, lo que les impidió jugar el Torneo Apertura 2025. Hércules, por su parte, alegó que los jugadores no estaban inscritos ante la FESFUT para esa temporada. Sin embargo, el tribunal concluyó que existía una relación contractual válida.
En el caso de Alexander Larín, se agregó un elemento clave: el lateral se lesionó mientras estaba concentrado con la Selección Mayor de El Salvador. La FESFUT solicitó entonces al Hércules una copia de su contrato para activar el uso del seguro FIFA destinado a futbolistas lesionados en fechas FIFA. El club nunca presentó ese contrato, y fue la propia federación la que cubrió los gastos de la operación del jugador.

La representación legal de los futbolistas también demostró que, pese a no haber recibido copia física del contrato, ambos jugadores formaban parte activa del equipo, como lo reflejaban publicaciones en redes sociales y canales oficiales del club.
Este caso no solo pone en riesgo la continuidad del Hércules como institución futbolística, sino que también envía un mensaje claro sobre la responsabilidad legal que los clubes deben asumir con sus jugadores. A menos que en los próximos días el club salde su deuda con Larín y Rivas, el fútbol salvadoreño podría ver desaparecer a otro equipo de la Primera División por incumplimientos contractuales. La cuenta regresiva ya comenzó.
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