El polémico riego de la cancha que desató debate en semifinales del Clausura 2026, ¿qué opinas?
El abundante riego de la cancha durante el descanso del partido entre Municipal Limeño y Club Deportivo FAS desató una fuerte polémica en las semifinales del Clausura 2026. La discusión gira en torno a si la medida representó una estrategia válida o una ventaja antideportiva.
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elsalvador.com
Publicado el 15 de mayo de 2026
Municipal Limeño venció 1-0 a FAS en la ida de semifinales del Clausura 2026, pero el resultado quedó marcado por la controversia tras el riego excesivo de una zona de la cancha durante el descanso. FAS denunció una posible intención de afectar al portero Kevin Carabantes, aunque el reglamento de IFAB no prohíbe irrigar el terreno de juego. El debate se centra en si la acción alteró las condiciones deportivas y vulneró el fair play.
El partido de ida de semifinales del Clausura 2026 entre Municipal Limeño y Club Deportivo FAS terminó envuelto en una inesperada controversia. Esta vez, el centro del debate no fue una jugada polémica ni una decisión arbitral, sino el abundante riego de la cancha durante el descanso del encuentro disputado en el estadio Ramón Flores Berríos de Santa Rosa de Lima.
El conjunto cuchero derrotó 1-0 a FAS gracias a un penal convertido por Correa en la segunda mitad, pero tras el pitazo final la conversación se trasladó rápidamente a redes sociales, donde aficionados y jugadores santanecos cuestionaron la decisión del equipo local de irrigar una zona específica del terreno de juego.
FAS incluso publicó videos donde se observa al personal de mantenimiento regando con intensidad parte de la cancha, especialmente el sector que debía defender el guardameta Kevin Carabantes durante el complemento. Desde la interna tigrilla, la acción fue interpretada como una medida antideportiva destinada a alterar el desarrollo normal del juego.
Deportividad CERO: En estos momentos personal de
— Club Deportivo FAS (@CDeportivoFAS) May 15, 2026
Municipal Limeño anega la zona que defenderá Kevin Carabantes en la parte complementaria.
Intentado crear una desventaja para nuestro guardameta.
Limeño 0-0 FAS#CDFAS #Clausura2026 pic.twitter.com/iAHzj1zjQV
La situación abrió un intenso debate entre aficionados, periodistas y exjugadores, ¿es legal regar una cancha de manera excesiva durante un partido?
La respuesta, desde el punto de vista reglamentario, es sí. Las reglas de juego de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de establecer las normas del fútbol mundial, no prohíben irrigar el terreno antes o durante un encuentro. Tampoco existe una disposición específica que limite la cantidad de agua que puede utilizarse.
Sin embargo, el reglamento sí deja claro que el árbitro es el responsable de garantizar que la cancha se encuentre en condiciones adecuadas y seguras para disputar el partido. En este caso, el juez debía valorar si el riego afectaba la circulación del balón o comprometía la integridad física de los futbolistas.
Las Bases de Competencia de la Primera División salvadoreña tampoco sancionan directamente este tipo de acciones. No obstante, el Reglamento General 2025-2026 contempla el “mal estado del terreno” como una posible causal de suspensión de un encuentro y establece sanciones si se demuestra que un equipo local provocó deliberadamente condiciones que alteraran las garantías deportivas.
Ahí radica el verdadero punto de discusión. El problema no sería regar la cancha, sino hacerlo con la intención de obtener una ventaja indebida.
Pese a las críticas, hasta el momento no existe evidencia concluyente de que el exceso de agua influyera directamente en el resultado. Algunos aficionados de FAS señalaron que el césped mojado perjudicó a Carabantes en el penal decisivo, aunque las imágenes del cobro no muestran un resbalón claro del portero al intentar detener el disparo.
Por ahora, el debate sigue abierto. Y aunque las redes sociales ya dictaron su veredicto, cualquier valoración oficial dependerá exclusivamente del informe arbitral y de una eventual revisión disciplinaria.
