Trump centra su discurso en inmigración, Irán y economía en el Capitolio
El presidente Donald Trump habló en el Capitolio en su primer Estado de la Unión de su segundo mandato, en medio de tensiones por aranceles, inmigración, economía e Irán.
Por
Karla Rodas
Publicado el 25 de febrero de 2026
El presidente Donald Trump pronunció su primer discurso sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato en el Capitolio de Estados Unidos, en medio de tensiones políticas y judiciales. Durante casi dos horas, defendió su postura sobre inmigración, aranceles y economía, y lanzó advertencias a Irán sobre su programa nuclear. También confrontó a los demócratas, quienes protagonizaron protestas durante la sesión. Trump insistió en que no permitirá que Irán obtenga armas nucleares y volvió a cuestionar la integridad electoral. Según reportó CNN, el discurso combinó anuncios, acusaciones y mensajes dirigidos a marcar el rumbo político hacia 2026.
El presidente Donald Trump ofreció su primer discurso sobre el Estado de la Unión en su segundo mandato en un momento complejo para su administración, marcado por la anulación de sus aranceles globales por parte de la Corte Suprema, el debate sobre posibles ataques a Irán, cuestionamientos económicos y una caída en su respaldo político.
El mensaje, que duró aproximadamente una hora y 47 minutos y rompió su propio récord del año pasado, combinó confrontación política, promesas económicas y un fuerte tono de campaña, reportó CNN.
Te puede interesar: Las 10 ciudades más baratas para vivir en Estados Unidos este 2026
Inmigración: el eje de confrontación con los demócratas
Trump volvió a colocar la inmigración en el centro del debate, un tema que históricamente le ha dado réditos políticos. En el Capitolio, señaló a las llamadas “madres ángel”, mujeres cuyos hijos fueron víctimas de inmigrantes indocumentados, y advirtió que votar por los demócratas equivaldría a reabrir las fronteras.
“Nunca podemos olvidar que muchos en esta sala no solo permitieron que ocurriera la invasión fronteriza antes de que yo me involucrara, sino que de hecho lo harían de nuevo si alguna vez tuvieran la oportunidad”, dijo.
En uno de los momentos más tensos, pidió a los legisladores que se pusieran de pie si estaban de acuerdo con que “el primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los extranjeros ilegales”. Los demócratas permanecieron sentados, mientras los republicanos aplaudieron de pie. Trump respondió: “Deberían avergonzarse de no ponerse de pie”.
Aunque las encuestas muestran que muchos estadounidenses siguen confiando más en el Partido Republicano que en el Demócrata en materia migratoria, también existe preocupación por acciones que parte de la opinión pública considera excesivas por parte de autoridades federales.
Aranceles y tensión institucional
Otro punto relevante fue el futuro de los aranceles, luego de que la Corte Suprema anulara sus gravámenes globales. A diferencia de días anteriores, Trump evitó atacar directamente al máximo tribunal. Sin embargo, dejó clara su postura frente al Congreso.
“La acción del Congreso no será necesaria”, afirmó, descartando impulsar una ley que respalde formalmente su política arancelaria, pese a que la Constitución otorga al Congreso la facultad de imponer aranceles.
Trump también lanzó una afirmación ambiciosa: “Creo que los aranceles pagados por países extranjeros, como en el pasado, reemplazarán sustancialmente el sistema moderno de impuestos sobre la renta, aliviando una gran carga financiera a la gente que amo”.
Históricamente, los aranceles fueron una fuente central de ingresos en Estados Unidos, pero hoy el sistema fiscal es mucho más complejo. La viabilidad de sustituir el impuesto sobre la renta con aranceles genera amplio debate entre economistas y legisladores de ambos partidos.

Protestas y momentos de alto voltaje
El discurso estuvo marcado por múltiples interrupciones y gestos de protesta. El representante Al Green fue escoltado fuera de la Cámara al inicio del evento. Las congresistas Rashida Tlaib e Ilhan Omar también protagonizaron intercambios verbales con el presidente, a pesar de que líderes demócratas habían pedido evitar estallidos.
En otro momento, cuando Trump afirmó haber puesto fin a ocho guerras, un legislador demócrata lo llamó mentiroso desde su escaño, evocando episodios similares del pasado.
Estos episodios reflejan el alto nivel de polarización política que atraviesa Estados Unidos y anticipan un clima intenso de cara a las elecciones intermedias de 2026.
El espectáculo como estrategia
Fiel a su estilo, Trump incorporó elementos simbólicos y ceremoniales. Rindió homenaje al equipo masculino de hockey olímpico, ganador de la medalla de oro, y anunció que otorgaría la Medalla Presidencial de la Libertad al portero Connor Hellebuyck.
También entregó una Legión al Mérito y dos Medallas de Honor, entre ellas al veterano de la Guerra de Corea Royce Williams, de 100 años, y al Suboficial Mayor 5 Eric Slover. Además, hubo una reunión familiar con Enrique Márquez, identificado como preso político del régimen de Nicolás Maduro.
Estos gestos buscan proyectar liderazgo, patriotismo y cercanía con sectores específicos del electorado.
Irán y la amenaza nuclear
Según CNN, uno de los apartados más delicados fue el relacionado con Irán. Ocho meses después de ordenar ataques contra instalaciones nucleares iraníes, Trump dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones militares si Teherán no llega a un acuerdo.
“Irán y sus aliados han matado y mutilado a miles de militares estadounidenses”, afirmó. También sostuvo que el régimen habría matado “al parecer a 32.000 manifestantes”.
Sobre el programa nuclear, expresó: “Se les advirtió que no intentaran reconstruir su programa armamentístico, en particular las armas nucleares”. Y agregó: “Lo arrasamos, y quieren empezar de nuevo, y en este momento, de nuevo, persiguen sus siniestras ambiciones”.
Concluyó con una advertencia firme: “Jamás permitiré que el principal patrocinador del terrorismo del mundo, que lo es con diferencia, posea un arma nuclear. No puedo permitir que eso suceda”.
Aunque reiteró que prefiere un acuerdo diplomático, el tono dejó claro que el uso de la fuerza sigue sobre la mesa.

Economía, empleo y cuestionamientos
En materia económica, Trump defendió su gestión y habló de una “edad dorada” con una “economía rugiente”. Sin embargo, varias de sus afirmaciones fueron cuestionadas, reportó CNN.
Dijo haber heredado “una inflación en niveles récord”, aunque las cifras más recientes sitúan la tasa en 2,4 %, lejos de máximos históricos. También aseguró que existe el mayor número de estadounidenses trabajando en la historia, algo cierto en términos absolutos por el crecimiento poblacional, pero no necesariamente en tasas de empleo.
Afirmó además que hay compromisos de inversión “por más de US$ 18 billones llegando de todo el mundo”, una cifra considerada exagerada por diversos análisis.
El debate sobre la economía y el costo de vida sigue siendo uno de los principales desafíos para su administración, especialmente ante un crecimiento del empleo más débil en 2025.
Te puede interesar: 179 Presos políticos libres por Ley de Amnistía en Venezuela
Fraude electoral y elecciones 2026
Trump volvió a cuestionar la integridad del sistema electoral. “Quieren hacer trampa”, dijo sobre los demócratas. “Han hecho trampa, y su política es tan mala que la única manera de que salgan elegidos es haciendo trampa. Y vamos a detenerlo. Tenemos que detenerlo”.
No existe evidencia de fraude generalizado en elecciones recientes, pero sus declaraciones muestran que el tema seguirá siendo parte central de su narrativa rumbo a las elecciones intermedias.
Un discurso de contraste y campaña
En conjunto, el mensaje combinó anuncios, reconocimientos simbólicos, acusaciones y promesas. Trump buscó proyectar fortaleza en política exterior, firmeza en inmigración y optimismo económico, mientras confrontaba abiertamente a la oposición.
TAGS: Discursos parlamentarios | Donald Trump | Economía | Estados Unidos | ICE | Inmigración
CATEGORIA: Noticias | Internacional
