El Retumbo fortalece su escuela para evitar inundaciones
Tras la tormenta Julia, la comunidad de El Retumbo inauguró un centro escolar resiliente que garantiza educación segura y preparada ante emergencias climáticas.
Por
Lissette Figueroa
Publicado el 10 de febrero de 2026
Tras los daños provocados por la tormenta tropical Julia, el caserío El Retumbo, en San Alejo, La Unión, enfrentó la inundación de su centro escolar, afectando el proceso educativo de niñas y niños. Como respuesta, se inauguró un nuevo módulo de aulas de dos niveles, diseñado para reducir riesgos ante futuras emergencias climáticas. El proyecto fue financiado principalmente por la Embajada de Alemania, en coordinación con Fundación Campo y la FGK, y contó con el acompañamiento de la Adesco local, la comunidad y el personal docente. La obra garantiza un espacio educativo más seguro, resiliente y adecuado para el aprendizaje.
Tras el paso de la Tormenta Tropical Julia, en 2022, el caserío El Retumbo, en San Alejo, La Unión, quedó marcado por la emergencia. Uno de los impactos más severos fue la inundación del Centro Escolar Caserío El Retumbo, un espacio fundamental no solo para la educación, sino también para la organización y protección de la comunidad.
Esa situación comenzó a transformarse con la inauguración del proyecto “Construcción de módulo de aula de dos niveles en el Centro Escolar Caserío El Retumbo”, una obra que responde a la necesidad de garantizar condiciones educativas más seguras y adaptadas a los riesgos climáticos de la zona.
El acto de inauguración contó con la participación de Thomas Strieder, ministro consejero de la Embajada de Alemania; Alexi Romero, director ejecutivo de Fundación Campo; y Violeta Meléndez, gerente del programa Ayudando a Quienes Ayudan de la FGK, quienes destacaron la importancia de la articulación entre cooperación internacional, organizaciones locales y comunidad.

Te puede interesar: ¿Para qué servirán las cámaras, GPS y botones de pánico que se instalarán en más de 9,000 buses?
El proyecto fue financiado en gran parte con fondos de la Embajada de Alemania, en coordinación con socios locales, como parte de su compromiso con el fortalecimiento de comunidades vulnerables y el acceso a una educación digna.
Más allá de la infraestructura, la iniciativa resalta el rol de la Adesco del cantón Tizatío, de una comunidad organizada y de un equipo docente que, pese a las afectaciones provocadas por la tormenta, mantuvo activo el proceso educativo. El nuevo módulo, diseñado para reducir el riesgo ante inundaciones, busca funcionar también como un entorno protector frente a futuras emergencias climáticas.

Te recomendamos: El 16 de febrero inician obras del metrocable en Zacamil
Hoy, niñas, niños y docentes cuentan con un espacio educativo resiliente y adecuado, que mejora las condiciones de aprendizaje y evidencia cómo las soluciones locales, con apoyo internacional, pueden generar cambios sostenibles en territorios altamente expuestos a los efectos del cambio climático.
