Un torneo con
juventud y vientos de cambio
La presencia de decenas de
jugadores novatos, que revelan los cambios
generacionales en Bolivia, Paraguay, Perú
o Ecuador, así como las efervescentes
internas brasileña, argentina y
colombiana, marcan el torneo. La ausencia de
líderes, el exilio de varios consagrados
en el Mundial de Francia y, sobre todo, la falta
de un claro favorito, signan la Copa
América.
Asunción,
Paraguay
EFE.- La revolución
en las plantillas de los equipos participantes,
la presencia de muchos futbolistas
jóvenes, algunas ausencias notables, un
elevado número de técnicos nuevos
y la no coincidencia del torneo con las
eliminatorias para el Mundial son algunas de las
diferencias entre Paraguay 1999 y la Copa
América Bolivia 1997.
Tan
sólo dos años después de la
victoria de Brasil ante Bolivia en La Paz, en la
final de 1997, el panorama de los equipos ha
cambiado de forma notable como consecuencia,
entre otros motivos, de las circunstancias que
han rodeado a ambos torneos.
Mientras entonces muchos
equipos tenían un ojo puesto en las
eliminatorias y otro en el torneo sudamericano,
otros conjuntos tuvieron la mente exclusivamente
en el Mundial y montaron equipos con jugadores
jóvenes que apenas pasaron de ser
comparsas.
Prueba de ello, es que entre
los cuatro primeros clasificados estuvieron
Brasil, que fue campeón, y México,
que fue tercero, ambos exentos entonces de la
disputa de la fase clasificatoria de
Sudamérica para el mundial de Francia:
Brasil como campeón y México como
equipo de la Concacaf.
Bolivia, anfitrión del
torneo, sí que hizo un esfuerzo especial,
que se vió recompensando con la disputa
de la final.
La apuesta de bolivianos y
mexicanos se reflejó en la
formación de un equipo sólido, que
tiene su continuidad en la actual Copa
América, ya que son los dos conjuntos que
cuentan con más futbolistas de la pasada
edición. El cincuenta por ciento de los
integrantes de estos dos combinados ya
estuvieron en Bolivia hace dos años, lo
que supone el mantenimiento de un bloque
compacto.
Jugadores como Claudio
Suárez, Luis Hernández, Marco
Etcheverry o Erwin "Platini" Sánchez, son
algunos de los numerosos integrantes de las
delegaciones de México y Bolivia que
vuelven a la Copa América.
Pocos salieron
vivos
En el resto de los equipos,
la presencia de jugadores de la pasada
edición del torneo es poco más que
testimonial, con cinco o seis futbolistas de la
pasada edición en las filas de Argentina,
Brasil, Colombia, Chile, Ecuador o
Paraguay.
Por ejemplo, la
selección de Brasil, campeona en Bolivia,
únicamente hace repetir a Cafú,
Roberto Carlos, Ronaldo, Flavio Conceicao y Ze
Roberto, todos ellos presentes en aquella final,
resuelta con un marcador de 3-1, en la que
Ronaldo marcó el segundo gol de Brasil y
Ze Roberto el tercero.
Por contra, países
como Uruguay llegan con tan sólo dos
jugadores de aquella competición
(Andrés Fleurquín y Marcelo
Romero), que hace dos años fueron
suplentes y que ahora apuntan como titulares en
la actualidad.
Con este panorama, poco
más de sesenta de los 264 inscritos en
1997 van a volver a jugar, aunque, por otra
parte, se recuperan futbolistas de un alto nivel
que no estuvieron allí, como ocurre con
Marcelo Salas, Diego Simeone o Iván
Zamorano, entre muchos otros.
Además, en este torneo
van a estar presentes muchos futbolistas
jóvenes, algunos de ellos ya consagrados,
entre los que se encuentran los paraguayos
Nelson Cuevas y Roque Santa Cruz, los uruguayos
Fabián Carini y Marcelo Zalayeta, los
argentinos Walter Samuel, Pablo Aimar y Juan
Riquelme o el brasileño Ronaldinho de
Assis.