Uno respira, el otro
se queja
Los técnicos del
Real Independiente y de Juventud Olímpica
Metalío tuvieron opiniones diferentes al
final del partido. Uno se inclinó por la
justicia del empate. El otro culpó a los
árbitros. Cuestión de
opiniones.
Oscar
Guerra
El Diario de
Hoy
Raúl
Héctor Cocherari, entrenador del Real
Independiente, tuvo que ver el partido desde las
gradas por estar suspendido. Empero, al silbato
del árbitro central se saltó la
barda y llegó al engramillado del
Cuscatlán para estar con sus jugadores,
que acababan de sacar un agónico empate
frente al Juventud Olímpica
Metalío.
Con este resultado el cuadro
vicentino recupera las esperanzas de subir a la
Liga Mayor. "Fue un buen partido, estaba para
cualquiera", dijo Cocherari. Agregó
también que "no sé si fue
penaltie. Desde donde yo estaba no puedo decir
si fue o no fue", al referirse a la
polémica jugada a su favor que les dio la
paridad en el encuentro.
"Desde antes de la triangular
final se sabía que los dirigentes
querían que subiera el Real Independiente
y esto es una muestra de eso", manifestó
Walter Cifuentes, técnico del
Metalío, que no daba crédito a lo
sucedido. A dos minutos del final, un penaltie
le quitaba una gran oportunidad de decir
presente en la Liga Mayor. Él culpaba a
la tripleta arbitral de confabular en su contra
para favorecer al equipo de San Vicente. Y en
eso basó sus argumentos.
Asimismo, hizo un "llamado a
las directivos para que eviten que este tipo de
situaciones se den. Lo único que hacen es
arruinar el trabajo del equipo".
Cocherari
tranquilo
El
Real Independiente tuvo su mejor momento
después de la anotación del
Juventud Olímpica. Según el
responsable del primero, "se debió a que
ellos no nos dejaron sino hasta que sintieron
que ya tenían el partido. Además
la presión nos hizo sacar fuerzas de
flaqueza".
Las expresiones de
tranquilidad de Cocherari eran lo opuesto de su
colega de Occidente. Cifuentes mostraba su
disgusto, que en algunos momentos se
transformaba en frustración e impotencia,
hacia los referees, los que, de acuerdo a
él, tenían la culpa de lo
sucedido.
Al parecer, ambos
necesitarán un buen tiempo para reponerse
de lo acontecido ayer en el Estadio
Cuscatlán.
Ahora le resta a cada equipo
un partido para saber si será alguno de
ellos o el Jocoro el nuevo miembro del circuito
mayor. Hay que esperar para saber qué
dirán.