Uruguay tomó
un poquito de aire
El joven combinado
charrúa sacó fuerzas de flaqueza
para reponerse de su derrota ante Colombia y
venció 2-1 a Ecuador, eliminándolo
de la segunda fase. La estrella de los pupilos
de Víctor Púa fue el novel Marcelo
Zalayeta, autor de dos goles en un lapso de dos
minutos. Ahora ya todo está montado para
el clásico entre uruguayos y argentinos.
Luque,
Paraguay
EFE.-
La selección de Uruguay, con su victoria
por 2-1 ante Ecuador, cobró
oxígeno de cara a su pase a la segunda
fase de la Copa América, al tiempo que la
selección ecuatoriana, con dos derrotas
en dos partidos, va a tener que preparar las
maletas para volver a casa, salvo que una
coincidencia de resultados le permita
deshacerlas.
Fue en un partido de fuerzas
muy niveladas, que avanzó hacia su
conclusión con el empate inicial en el
marcador, que pudo haber acabado con empate o
con una victoria mínima de uno de los dos
equipos, pero que vivió seis minutos
trepidantes en los que el público
presenció tres goles.
Zalayeta, con dos goles en
dos minutos, redimió los errores del
primer partido y encauzó la victoria
uruguaya, que a punto estuvo de ser neutralizada
tras el gol ecuatoriano conseguido por
Kaviedes.
Los primeros 45 minutos
estuvieron marcados por la igualdad, con un gran
equilibrio de fuerzas, pocas ocasiones de gol y
muchas reservas por parte de ambos equipos,
conscientes de que no perder era
fundamental.
Las opciones de gol, sin ser
muchas, fueron claras. En los primeros compases
de juego, Antonio Pacheco pudo haber establecido
el 1-0 para la selección uruguaya, al que
quedar sólo ante Cevallos y obligar al
meta a realziar una buena
actuación.
En cuanto a ocasiones, la
réplica llegó de la mano de
Graziani y Kaviedes, que tuvieron opciones
claras en los minutos 32 y 34 ante Carini, pero
que no supieron concretarlas.
Al margen de las
oportunidades, en el desarrollo del juego, ni
unos ni otros salieron decididos a buscar la
victoria, ya que era más el temor a
perder que las ganas de ganar, por lo que el
encuentro llegó al minuto 45 sin que la
contienda se hubiera desequilibrado.
Esos tres
minutos...
La segunda parte dio comienzo
con los mismos pronunciamientos
futbolísticos que la primera, es decir,
con poco juego y muchos temores, por lo que no
hubo oportunidades de presenciar un encuentro de
calidad.
A medida que pasaban los
minutos, las alternativas empezaron a ser
frecuentes ante una y otra portería y
empezó a quedar claro que el que marcara
un gol iba a ser el ganador del encuentro, lo
que, a su vez, iba a dejar a un equipo fuera de
la Copa América.
Ocurrió justo lo
contrario de lo que parecía que iba a
pasar, puesto que en pocos minutos se marcaron
tres goles. El 1-0 para Uruguay llegó, a
cargo de Zalayeta, tras un centro de Fleurquin
desde la derecha. Dos minutos después, el
mismo delantero cabeceó un centro de
Pilipauskas, también desde la derecha, lo
que parecía dejar sentenciado el
encuentro.
La emoción
regresó de inmediato, cuando una falta
lanzada por Aguinaga fue tocada con suavidad por
Kaviedes, que aprovechó la caída
de Carini para descontar, lo que hizo recuperar
la expectación ante la incertidumbre en
torno al marcador.
Los minutos finales
estuvieron marcados por las alternativas:
ataques ecuatorianos conducidos por Kaviedes,
contragolpes uruguayos y, sobre todo, un remate
espectacular de cabeza a cargo de Agustín
Delgado, que pudo haber supuesto el empate a
dos.