Buses a lo Primer
Mundo
Periodistas, atletas,
delegados y el público en general tienen
opiniones discrepantes sobre el sistema de
transporte puesto en marcha por la Sociedad para
los Juegos Panamericanos (PAGS). Sin embargo, y
más allá de las críticas y
de los halagos, la PAGS está contenta con
su funcionamiento.
Rodrigo
Baires
Enviado
Especial
Winnipeg,
Canadá
Brian
Koshul aspira el humo de su pipa. Nadie
adivinaría, viéndolo sentado y con
una fuerza vital incontenible arando sus escasa
arrugas, que tiene sesenta años. Son las
maravillas que toda una carrera en la Real
Fuerza Armada Canadiense pueden obrar en el
metabolismo.
El espíritu de
servicio y un hígado de hierro,
también heredados de los años en
la milicia, le han servido para lidiar con los
problemas de más de setecientos
periodistas acreditados en los Juegos
Panamericanos, desde su oficina, esa que reza,
con un rótulo más bien sobrio,
"División de Servicios a Medios". Koshul
también fue reportero...
Sistema
primermundista
La principal queja que priva
en los corrillos periodísticos
atañe a la dificultad de
transportación. Las distancias entre un
escenario y otro requieren de paciencia oriental
y mucha plata. Koshul apaga su radio y su
celular, e inicia por enésima vez su
disertación sobre el sistema de
transporte ideado por los
organizadores.
"El sistema funciona y los
errores se han superado en los primeros
días", sentencia, con tono afable.
Diseñado para trabajar en cuatro niveles
diferentes e independientes -atletas, delegados,
medios de comunicación y público
en general- y con una oficina específica
para cada uno, el montaje del sistema de
transporte necesitó de la colaboracion
del Gobierno Municipal de Winnipeg, del
departamento de Policía, del departamento
de Ingeniería de la ciudad y de la
Sociedad para los Juegos Panamericanos (PAGS,
por sus siglas en inglés).
"El secreto de la
planificación fue descentralizar el
sistema, de tal manera que tanto delegados,
medios, voluntarios, público y los
atletas tuvieran a su disposición
vehículos para movilizarse",
explicó Koshul.
Durante dos años,
cientos de personas se quemaron las
pestañas estudiando los servicios de
transporte de diferentes eventos deportivos de
magnitudes similares, y para organizar,
coordinar y planificar los recorridos de los
autobuses, estimando la cantidad de
vehículos necesarios.
Funcionamiento
Según explica Brian,
el gobierno de la ciudad proporcionó al
público en general trescientos autobuses
de servicio público en recorridos
especiales entre las sedes de los eventos, al
precio normal de $1.50 de dolar canadiense -unos
diez colones salvadoreños-.
El acuerdo con la
municipalidad va mas allá, otorgando la
posibilidad de que los atletas, delegados,
voluntarios y los miembros de la prensa viajen
en los autobuses urbanos sin costo alguno, e
igual a los espectadores, previa
presentación de sus boletos de ingreso a
cualquier de los escenarios.
Así, el PAGS se
aseguró de romper con los clásicos
embotellamientos de tránsito y los
problemas de parqueo cerca de las sedes
deportivas y villas panamericanas.
Como un plus, se
proporcionaron veinte autobuses a los
periodistas, que les llevan del Centro Principal
de Prensa, en el corazó de Winnipeg,
hacia los diferente lugares de
competición. También existen rutas
paralelas entre los cuatro circuitos
principales.
"En todos los escenarios los
periodistas cuentan con paradas especiales donde
los buses les recogen cada quince minutos",
explicó el encargado.
Para los viajes hacia las
sedes que quedan fuera de la ciudad -remo, vela,
tiro y equitación- se dispone de otros
buses, supeditados a horarios preestablecidos
que pueden sufrir variaciones. Nadie es
perfecto...
Atletas y
delegados
En el caso de los delegados,
cada misión deportiva nacional fue
provista de una camioneta de uso ilimitado.
"Esto es para que se puedan mover con entera
libertad", dijo Brian.
Igual suerte corren los
invitados especiales y los miembros de la
Organización Deportiva Panamericana
(ODEPA). En conjunto, la PAGS ha brindado
cuatrocientos vehiculos, donados por la
compañía Ford, uno de los
patrocinadores mayoritarios.
Los atletas tienen a su
disposicion 120 buses que se encargan de
llevarlos y traerlos a los lugares de
competencia, al igual que a sus entrenamientos y
prácticas.
Entre los autobuses para
atletas se encuentran las flotillas del sistema
escolar de Winnipeg. "Estamos en temporada de
vaciones y aprovechamos los recursos humanos y
materiales de las escuelas. Los choferes de
buses escolares tienen que pasar muchos
exámenes de seguridad para obtener una
licencia y con ello nos asegurábamos de
tener gente capacitada para conducir a los
deportistas", recordó.
Como puede verse, la PAGS ha
tratado de responder a todas las necesidades de
la gente involucrada en la máxima justa
continental. "Descentralizar y contar con el
mayor apoyo de toda la gente de la ciudad ha
sido lo mejor que hemos podido hacer",
finalizó el ex militar. Luego nos
despidió con una sonrisa perfecta, y
volvió a meterse en el maremágnum
de quejar y peticiones a cual más
insólita de los reporteros que cubren el
evento.