Los grandes
están regalones
El ruso Konishev, del
equipo Mercatone, ganó ayer la 14ta.
etapa de la Vuelta a Francia, ante la
tranquilidad de los líderes, el
estadounidense Lance Armstrong ,
elespañol Abraham Olano, el suizo Alex
Zuelle y su compatriota Laurent Dufaux, que
consideraron ésta como una
estación transitoria, una vez superado el
macizo central y con la dureza de los Pirineos
demasiado cerca en el calendario.
Saint
Gaudens, Francia
EFE.-
La turística ciudad de Saint Gaudens, a
pies de los Pirineos, fue el escenario del
triunfo del ruso Dimitri Konishev, del equipo
Mercatone, en la decimocuarta etapa del Tour de
Francia de ciclismo, que partió de
Castres y tuvo 199 kilómetros de
recorrido.
La etapa era de
transición. Una vez superado el macizo
central y con los Pirineos a la vuelta de la
esquina, el pelotón de los grandes
permitió de nuevo una escapada. Esta,
como en días anteriores, no tardó
en gestarse. En el kilómetro 16 saltaron
del grupo Dimitri Konishev y el francés
Jacki Durand, dos expertos en aventuras en
solitario.
La salida motivó la
reacción en algunas unidades del
pelotón hasta que otros cuatro
consiguieron enlazar con el dúo de
cabeza. Massimiliano Lelli, Stefan Weseman,
Gianni Faresin y Wladimir Belli formaron, junto
a Konishev y Durand, el sexteto de cabeza de la
jornada desde el kilómetro 35.
Cerca de Saint Gaudens, Belli
fue el primero en dar muestras de ataque, pero
Konishev y Faresin respondieron con contundencia
y se fueron en solitario a por la victoria. En
el sprint, el ruso, de 33 años, fue el
mejor y reverdeció laureles, pues desde
1991 no lograba alzarse con un triunfo en el
Tour. La de ayer fue su cuarta victoria en la
carrera francesa.
Armstrong en
entredicho
La jornada fue de nuevo dulce
para el líder del Tour, el estadounidense
Lance Armstrong, del equipo US Postal, del que
nadie duda que llegará a París
vestido de amarillo, pero que sigue en boca de
algunos, que creen que goza de ciertos
privilegios por su pasada enfermedad.
Los comentarios están
agotando la paciencia del norteamericano y del
facultativo del corredor, que ha reiterado por
activa y pasiva que su paciente no sigue
ningún tratamiento y que el cáncer
ha desaparecido totalmente de su organismo. El
ciclista es simplemente sometido a cuatro
revisiones médicas anuales para seguir su
evolución.
Armstrong levantó la
polvareda de las sospechas tras su
exhibición en Sestriere, en los Alpes
italianos. Desde entonces ha tenido que soportar
cada día comentarios infundados sobre las
causas de su alto rendimiento, a pesar de que ha
superado un control de sangre de la Unión
Ciclista Internacional que reveló que su
nivel de hematocrito es el correcto.
El corredor de US Postal ha
anunciado una conferencia de prensa en la
jornada de descanso que es esperada con mucha
expectación. Con seguridad
proclamará su inocencia y
arremeterá contra sus más feroces
críticos.
El día de asueto
será aprovechado, además, por la
UCI para realizar otro control a los ciclistas
en Saint Gaudens. Se trata de comprobar el nivel
de perfluoruro de carbono, aunque ningún
corredor será expulsado de la
competición y los resultados no
serán hechos públicos.
Los Pirineos esperan para
resolver definitivamente la carrera francesa.
Los míticos Peyresourde, Aspin,
Tourmalet, Soulor y Aubisque, entre otros,
serán escenarios de lujo para adjudicar
el segundo y tercer puesto del podio, a la
espera de lo que luego suceda en
Futuroscope.
A partir de mañana la
batalla será definitiva. La semana es
crucial para los Olano, Zulle, Escartín,
Dufaux, Virenque, Heulot y Tonkov. Muchos
candidatos para sólo dos puestos, por lo
que la emoción está
asegurada.