Brasil semifinalista
por chispazos y un penalti errado
Por Oscar
González
Ciudad del
Este
EFE.- Dos acciones
fugaces, dos chispazos de genio de Rivaldo y
Ronaldo fueron suficientes para que Brasil
certificase su paso a la semifinal de la Copa
América, con una victoria por 2-1 ante
Argentina, que desaprovechó una temprana
ventaja y erró un nuevo
penalti.
Con
graves carencias colectivas, el conjunto de
Wanderley Luxemburgo tuvo que recurrir a sus
individualidades, pero salió airoso
gracias a la nulidad argentina para transformar
las penas máximas.
Hasta la aparición de
las estrellas brasileñas, el equipo de
Marcelo Bielsa dominó el choque. Durante
media hora, Argentina descompuso a la
selección brasileña. Fue el tiempo
de Juan Riquelme, cuando el trabajo entre
líneas del centrocampista
desordenó a un equipo que no supo
quién tenía que frenarle, si
alguno de los volantes recuperadores o la
defensa.
La selección de
Marcelo Bielsa se puso en ventaja por una
acción afortunada, pero ya antes
había estado a punto de aprovechar las
indecisiones de una zaga desconcertada por la
movilidad de Riquelme.
Pudo marcar Martín
Palermo a los ocho minutos, pero no llegó
a un centro de Kily González y, casi acto
seguido, el propio jugador del Zaragoza, con un
remate de cabeza sobre la salida de Dida, pero
fue un disparo aparentemente inocente de Juan
Sorín el que le dio la ventaja a
Argentina, tras rebotar en Joao Carlos
(m.11).
El conjunto albiceleste tuvo,
entonces, el partido que quería, con el
rival desordenado, cada vez más nervioso,
y sin que Rivaldo lograse conectar con Ronaldo o
Amoroso.
Argentina, que ocupó
mejor espacios y se aplicó en la
recuperación del balón, se
encontró sin recompensa en el descanso y
afrontó prácticamente toda la
segunda mitad en desventaja, gracias a dos
apariciones de Rivaldo y Ronaldo.
En el minuto 32, una falta de
Juan Sorín sobre Cafú, en la
frontal del área, ofreció a
Rivaldo la oportunidad de ganar protagonismo y
el centrocampista del Barcelona no lo
desaprovechó.Colocó el
balón lejos de Germán Burgos y
revivió a una selección hasta
entonces tocada.
Con el marcador igualado, la
diferencia la marcó la calidad y, en ese
sentido, Brasil es muy superior a
Argentina.
Tuvo dos ocasiones
consecutivas Martín Palermo, en el
último minuto del primer tiempo, pero no
supo cómo resolverlas. Le llegó un
balón franco a Ronaldo al borde del
área, en el minuto 48, y lo hundió
en la portería de Burgos.
Brasil no sólo
cambió el rumbo del encuentro gracias a
sus individualidades, sino que logró que
Argentina perdiese la fe en su juego, se
partiese en el centro del campo, donde tan
sólo respondió Javier Zanetti, y
embarullase sus acciones.
Con Martín Palermo
inédito y Ariel Ortega más
pendiente de caer al piso que de abrir espacios,
los infructuosos lanzamientos a balón
parado de Riquelme fueron el único
recurso ofensivo argentino.
No aprovechó siquiera,
un ingenuo penalti cometido por Beto,
recién entrado en el campo, al derribar a
Gustavo López en un lateral del
área (m.78).
López provocó
el penalti, pero Argentina vive un drama con las
penas máximas. En esta ocasión, no
se acercó al balón Palermo, porque
había quedado claro que el ejecutor
sería Ayala, pero el resultado fue el
mismo.
Dida adivinó el
lanzamiento del defensa del Milán y
acabó con las esperanzas de un equipo que
ya sólo pudo recurrir al coraje, para
tratar de evitar una eliminación que
reafirma las posibilidades de Brasil de renovar
el título logrado en Bolivia.