Cuando los de arriba
mandan
La ronda nacional para
conocer al campeón de baloncesto
estudiantil es una muestra más de que el
apoyo al deporte en el interior del país
todavía necesita de mucho apoyo. Los
equipos tradicionales, que también son
los de San Salvador, son los que tienen
más posibilidades. El caso es el mismo en
masculino y en femenino.
Oscar
Guerra
El Diario de
Hoy
A
fuerza de ser sinceros, la final del baloncesto
estudiantil, de la que saldrán los
representantes masculinos y femeninos que
representarán a El Salvador en el
CODICADER, da pena.
Los graderíos del
Gimnasio Nacional "José Adolfo Pineda"
lucen vacíos de público.
Sólo algunos alumnos de los equipos
participantes llegan a alentar a sus
compañeros. Aparte de ellos,
nadie.
En cuanto a lo deportivo, las
cosas están iguales. De los diez equipos
en cada rama, sólo dos tienen
posibilidades reales de luchar por el
título. Y esos dos son los mismos que
hace un par de semanas disputaron las finales
por el departamento de San Salvador. Liceo
Salvadoreño e ITEXSAL, en masculino, y
Santa Inés junto a la Escuela Americana,
en femenino, son los cuatro nombres que se
perfilan como los seguros finalistas.
Todo lo anterior evidencia
que en el interior del país el deporte
aún no llega de la manera que
tendría que hacerlo. Y es que la
diferencia es abismal entre unos y
otros.
Además de los equipos
mencionados, hay, en lo que se ha visto, un
cuadro que ha ganado todos los juegos en los que
ha participado y se perfila como uno de los que
puede pasar a semifinales y dar pelea en la
misma. Es el Colegio Centroamérica, de
Sonsonate que forma parte del Grupo B, en
Masculino. Ellos fueron los primeros en imponer
un marcador centenario ante uno de los
más débiles, el Liceo San
Miguel.
Su juego más
difícil lo tuvo el viernes, cuando
enfrentaron al Colegio Nazareth al que
derrotaron por 57 a 50 en un partido que se les
complicó hasta que faltaban siete minutos
para terminar.
El masculino está casi
cantado y, por lo mostrado por el resto de
instituciones, no hay lugar para sorpresa
alguna.
Femenino, la misma cara de
la moneda
Colegio Fátima y
Escuela Americana fueron primero y segundo a
nivel de San Salvador. Y ellos mismos son los
que puntean sus grupos en la rama femenina.
Esos
mismos cuadros van directo a pelear, una vez
más, la final. Pero esta vez será
por la que vale, la nacional. Ambos cuadros han
pasado solventes sus compromisos y tienen ya
casi asegurada una plaza en las
semifinales.
Aquí hay menos lugar a
las sorpresas, pues el nivel mostrado por los
ocho equipos restantes no es como para
preocuparles. Ojalá no sea
así.
Pero quizá no todo sea
culpa de los participantes. Las autoridades
tienen su cuota grande de responsabilidad, ya
que han forzado, hasta cierto punto, esta
competición. Lo hicieron de esa manera
para sacar a los representantes del país
en los Juegos Centroamericanos Estudiantiles o
CODICADER, que se realizarán del ocho al
quince de agosto en la ciudad de
Panamá.
Por lo mostrado es muy
difícil que los cuadros que resulten
ganadores puedan llegar a Panamá con un
buen fogueo, ya que no se han esforzado mucho
para obtener sus triunfos. Y eso les va a pesar
cuando se midan con otros de nivel
superior.