Garra
charrúa, garra guaraníe
Paraguayos y uruguayos,
dos equipos tradicionalmente definidos en honor
de su coraje y garra, que se eleva por encima de
sus virtudes técnicas o de su exquisitez
en el trato del balón, chocarán
hoy por la tarde. Los locales llegan más
presionados que el joven equipo de pruebas
entrenado por Víctor
Púa.
ASUNCION,
Paraguay
Reuters.-
Las selecciones de fútbol de Paraguay y
Uruguay, que se caracterizaron siempre por jugar
con más ganas que talento y con
más fuerza que técnica, se
enfrentarán hoy en cuartos de final de la
Copa América. En el estadio Defensores
del Chaco estarán frente a frente en
Asunción la garra charrúa y la
garra guaraníe.
El plan del técnico
uruguayo Víctor Púa es ser un mal
huésped: tiene toda la intención
de dejar fuera de competencia a los anfitriones,
dando un batacazo con un equipo de
jóvenes que tuvo muy escasa
preparación antes del torneo.
El equipo dirigido por
Púa no es la selección principal
con figuras internacionales, sino un conjunto de
adolescentes ambiciosos que quieren apuntarse en
el equipo de las estrellas dirigido por el
técnico argentino Daniel Passarella, y
está dispuesto a hacer lo que sea par
conseguirlo.
Caiga quien
caiga
A lo largo del torneo, los
dirigidos de Púa se mostraron conocedores
del antiguo argumento uruguayo de la marca
fuerte, el juego varado en la mitad del terreno,
y chispazos de genialidad en ataque. Lo justo
para ganar a rivales desprevenidos, como fue
Ecuador en la primera ronda.
Para trabar el juego
están Federico Bergara, Fernando
Picún y Alejandro Lembo. De los destellos
de genialidad en ataque se encargan Marcelo
Zalayeta y Gabriel Alves.
Para Púa, "Paraguay es
un gran rival, con una gran defensa y muchachos
jóvenes que tienen buenas condiciones",
pero también "este es un partido de vida
o muerte en el que los muchachos van a entrar a
ganar... o a empatar e ir a los
penales".
En caso de igualdad en tiempo
normal, el partido se dirimirá sin
más trámite desde los 12 pasos,
para que uno solo de los equipos
sobreviva.
Lamento
borincano
Los paraguayos no pasan por
un buen momento: una de sus estrellas, el
defensor Celso Ayala, sufre de una contractura
que le impediría jugar; uno de sus
principales motores, el volante Diego
Gavilán, está en cama por una
fuerte gripe, y el lateral Denis Caniza se
abrió una de las cejas durante las
prácticas del jueves.
Pero los paraguayos vienen de
ganar el grupo A del torneo, por delante de
Perú, Bolivia y Japón -estas dos
últimas ya eliminadas-, de tener la
delantera más goleadora del torneo, con
cinco goles, y de acostumbrarse a satisfacer a
sus seguidores.
"Nosotros no apostamos a los
penales", dijo el técnico paraguayo Ever
Almeida. "Pudiendo ganar, para qué
estaríamos soportando ese
sufrimiento".
El volante Julio César
Enciso, en cambio, es todavía más
optimista: "Uruguay es fuerte y marca bien, es
cierto, pero nosotros estamos en un momento muy
bueno de nuestro juego, y podemos ganar sin
mayores complicaciones", sostuvo.
El duelo verbal pasará
a ser físico desde las 3:30 p.m., hora
salvadoreña.