Atando
cabos
Los cuartos de final de la
Copa América están listos. Se
clasificaron los ocho equipos más fuertes
y los rivales quedaron definidos:
Perú-México y Paraguay-Uruguay
juegan el sábado, y Colombia-Chile y
Brasil-Argentina lo hacen el domingo.
¿Quiénes pasan a semifinales? Las
opiniones de Marinho y Carrasco Vivanco tratan
de responder.
Roberto
Aguila
El Diario de
Hoy
De
los ocho equipos clasificados a semifinales,
solamente Brasil y Colombia ganaron los tres
partidos clasificatorios y sumaron los 9 puntos
en juego. Si el fútbol tuviera
lógica y no incursionara tremendamente en
los imponderables que fabrican sorpresas, estos
dos equipos deberían ser los
finalistas.
Entre los otros seis
clasificados, algunos llegaron con leves
tropiezos, y los más desesperdamente.
Paraguay, por ejemplo, ganó la cabeza del
grupo A con 7 puntos y en forma invicta, pero
dejó en el aire dos valiosos puntos
cuando, en un inicio incierto, empató a
cero goles con la débil
Bolivia.
Perú, México y
Argentina, clasificados segundos en sus
respectivos grupos con seis puntos conseguidos,
dejaron la huella de su inconsistencia al perder
un partido frente a los punteros. Y Uruguay y
Chile se metieron a la otra ronda casi de
prestado. ¿Por qué? Porque para
clasificarse como los mejores terceros lugares
tuvieron que servirse del heróico empate
que le sacó Japón a Bolivia -que
marginó a ambos equipos-, y de la extrema
debilidad mostrada por Ecuador y
Venezuela.
Un recuento
necesario
Al margen de que el
fútbol exhibido en esta Copa no ha tenido
un nivel rutilante, algunos equipos han
disimulado ese aspecto desafiando los encuentros
con una propuesta de ambición. En ese
rubro nos ha gustado Brasil, Paraguay y
Colombia, porque los tres han hecho
fútbol ofensivo por sobre las falencias
de funcionamiento colectivo que aflora en
algunos momentos.
La mejor prueba la dan los
promedios de gol. Brasil fue el más
contundente, con 10 goles anotados y uno
recibido para un average de más nueve;
Colombia y Paraguay están parejos con un
promedio de más cinco, con el
mérito de que los guaraníes
mantienen su valla invicta.
El más pobre en ese
sentido es Uruguay, que marcó dos goles y
le hicieron 3 para un promedio de menos uno.
México tiene más 2, y Perú,
Argentina y Chile tienen más 1, lo que
los pone en igualdad de condiciones en materia
ofensiva.
Por su estatura y por su
historia, Argentina merece especial
mención. Porque no ha logrado, aún
ganando, desplegar la jerarquía que su
tradición le exige. Su tropiezo
vergonzante frente a Colombia le puso un lunar
más que humillante en su paso por esta
Copa. Ecuador y Uruguay le quitaron la pelota y
lo hicieron ver como un equipo a contraluces,
pese a que terminó arriba de los dos
gracias a su profundidad de ataque.
Los favoritos de
Carrasco
Ahora que ya están
definidos los encuentros de cuartos de final,
recurrimos a Hernán Carrasco Vivanco y a
Marinho para que nos dijeran por cuales equipos
se juegan en esta fase decisiva. Para Carrasco
Vivanco, el experimentado entrenador chileno,
sus favoritos para pasar a semifinales son
México, Paraguay, Colombia y
Brasil.
Carrasco llega a esta
conclusión mediante un análisis:
"México maneja la idea táctica con
mucho orden, y eso lo pone como un equipo
equilibrado. Perú, a pesar de que tiene
un buen manejo de pelota, se desordena
defensivamente y se regala mucho. Paraguay gana
porque es local y es mejor que Uruguay. Los
uruguayos son demasiado jóvenes para este
compromiso. Me inclino por Colombia porque se
renovó para mejorar y está
mostrando un gran nivel; en cambio Chile no,
además de que ese clima paraguayo lo
afecta mucho. Y doy como favorito a Brasil
porque es el mejor de la Copa. Argentina no
llegó con los mejores, y algunos
jóvenes de su plantel están
pagando el derecho de piso."
¿Y qué dice
Marinho?
El brasileño Marinho
también se inclina por México,
Paraguay y Colombia como los equipos que
pasarán a semifinales porque los
considera mejores, sólo que en el partido
Brasil-Argentina se guarda sus reservas. Define
su posición con una broma: "Poné
tres resultados: uno, que gana Brasil; dos, que
gana Argentina; y tres, que empatan. Es que, te
digo, ese choque de Brasil y Argentina siempre
es una guerra, hermano. Tú nunca puedes
estar seguro de nada."
¿No puedes emitir un
juicio respecto al funcionamiento de cada uno o
sus individualidades?
"Tampoco puedes hacerlo.
Porque si tú ves que Brasil llega en
ataque por todos lados y con mucha gente, y que
tanto Roberto Carlos y Cafú crean
ofensiva cada vez que quieren, es porque Brasil
tiene la pelota. Pero... ¿qué pasa
si Argentina no se la presta? Ya ha ocurrido
muchas veces, porque ellos se crecen ante Brasil
y siempre salen a ganarle."
¿No prevalecen las
individualidades, como Ronaldo, Rivaldo o
Cafú, por ejemplo?
"Fíjate que no. Si
tú comparas, ese Palermo es tan fuerte y
tan explosivo como Ronaldo. No le puedes dar
ninguna ventaja porque te hace un gol. Ese
Zanetti es tan bueno como Cafú. Y
ojalá no juegue el Burrito Ortega, porque
ese desequilibra más que Rivaldo. Yo no
te digo que Brasil no tiene nada y por eso va a
perder, no. Lo que te digo que es difícil
dar un favorito en este choque en particular.
Argentina te hace sufrir, te lo digo porque yo
lo viví."