La revancha del
Denver
El segundo partido entre
Denver y Tiburones Bancentro de Nicaragua
sirvió para que los nacionales
reaccionaran y se desquitaran la derrota sufrida
el viernes. Mayor concentración y mejor
defensa fueron las claves para que la serie
quedara empatada. De paso, Denver mantiene el
primer lugar.
Oscar
Guerra
El Diario de
Hoy
Corrigiendo
los errores del primer juego, en el que
perdió 78-75, Denver logró
emparejar la serie ante el Tiburones Bancentro
de Nicaragua. En el segundo encuentro, los
nacionales se vengaron y ganaron con marcador de
84 a 69.
Este triunfo le permite al
Denver mantenerse en el primer lugar de la tabla
de posiciones de la Liga Centroamericana de
Baloncesto(LCB) con 19 puntos, después de
haber disputado doce partidos.
En este cotejo, la historia
fue diferente a la del primero. Denver
salió decidido a amarrarlo desde el
principio. Muestra de ello es que en los
primeros minutos ya tenían una ventaja de
seis puntos, que a tres minutos para terminar el
primer período era de diez. Empero, el
conjunto nicaragüense conocía el
lado flaco de su rival, la defensa.
De esa manera, buscaron el
juego bajo los tableros, para terminar el cuarto
con sólo tres unidades de
desventaja.
El inicio del segundo cuarto
presagiaba que la paridad era la que
mandaría. En efecto, el trámite
fue cerrado, hasta que los salvadoreños
controlaron los tableros, gracias a una
magistral actuación de Gilberto Watson,
pero el panameño acumuló faltas,
por lo que tuvo que salir para evitar la salida
definitiva.
Hasta este momento, Denver
lideraba por nueve puntos. Y de nuevo, vio
cómo se reducía la ventaja a tres,
para finalizar el primer tiempo con cartones de
34 a 31.
El despegue
Sin Watson en los cinco que
salían para el tercer período, los
nacionales tenían una labor dura no
sólo para mantener la ventaja, sino
también para aumentarla.
Uno de los factores que
también ayudó fue que los locales
impusieron una marca especial a la estrella de
los chochos, el estadounidense Jason Walters,
que no tuvo la libertad de realizar el juego que
acostumbra, por lo que falló varios de
los tiros que realizó.
Con ese espaldarazo, la
ofensiva del Denver se creció. Y otra vez
fue la velocidad la que puso la nota alegre. Los
rompimientos rápidos marcaron el
despuegue salvadoreño. Así en una
de esas jugadas, el pasador nacional, Ernesto
Rodríguez, recibió una falta
fuerte, por la que fue expulsado Elaijh Allen,
del Tiburones.
Este
hecho también fue bien asimilado por los
del Denver, que cerraron todas sus líneas
atrás y se destaparon a la hora de
atacar. De esa forma, Arturo González
Mata terminó como el mejor anotador con
veinticinco puntos.
A Denver le faltan cuatro
juegos para terminar su actuación en la
LCB, pero de mantenerse así es fuerte
aspirante a disputar la final, que se
jugará el 25 de septiembre y el 2 y 3 de
octubre.
El saldo de la
semana
Lo
bueno: El papel de las
selecciones infantiles del baloncesto
salvadoreño, que consiguieron el
campeonato centroamericano y el segundo lugar a
nivel regional y del Caribe. Una disciplina que
durante tanto tiempo ha permanecido en el
marasmo cuenta al menos con la materia primera
idónea... sólo se requiere
patrocinio y voluntad de trabajo.
Lo
malo: El positivo
brindado por la velocista Marlene Ottey en una
prueba de dopaje, en los prolegómenos del
Mundial de Sevilla. El análisis de la
muestra A reveló la presencia del
esteroide nandrolona. Ottey ganó 14
medallas, más que ningún otro
atleta en la historia del evento.
Lo
feo: La
Confederación Norte, Centroamericana y el
Caribe de Fútbol (CONCACAF)
sancionó al técnico y tres
jugadores de la selección sub-23 de
Guatemala que participó en los Juegos
Panamericanos de Winnipeg, por distintas faltas
cometidas en el partido con Canadá el 28
de julio en el Complejo de Soccer de la ciudad
canadiense.