La hora de los
pequeños
Las derrotas del
Atlético de Madrid, Celta y Valencia,
tres de los equipos más fuertes de la
pretemporada, y el costoso triunfo del Barcelona
ante el Zaragoza pintaron el arranque de la
liga. Por su parte, los conjuntos más
modestos del fútbol ibérico se
encargaron de dar la sorpresa en la
liga.
Luis
Villarejo
Madrid,
España
EFE.- La Liga
española comenzó a caminar el fin
de semana pasado con resultados inesperados. El
Rayo Vallecano, uno de los más modestos y
un recién ascendido con escasos recursos,
lanzó el primer misil en la liga al
derrotar al Atlético deMadrid bajo el
mando del técnico Claudio Ranieri.
El entrenador italiano dio el
testigo a Toni bajo los palos y dejó a
Molina en el banquillo. Era la primera sorpresa.
Pero la afición atlética nunca
podo imaginar que le esperaban emociones
fuertes. Hernández y Ferrón dieron
al Rayo dos goles que los colocaron
provisionalmente en lo más alto de la
tabla, con el Deportivo.
Idéntico
traspiés dio el Celta. Ha sido el
conjunto más ordenado, la envidia de
todos, pero a la hora de la verdad el Oviedo le
dio un susto, que le servirá a buen
seguro al Celta para enmendar la plana. El nuevo
central del Oviedo, el francés Danjou, se
estrenó al marcar y brindó un poco
de confianzaal cuadro de Luis
Aragonés.
Por su parte, el Deportivo la
Coruña, con su nuevo ideario
táctico, plagado de nuevos fichajes
españoles ya es rentable. El holandes
Makaay anotó tres goles y el Deportivo es
el primer líder de la Liga tras vencer en
casa al Alavés cuatro tantos a
uno.
El Numancia, el más
"pobre" de Primera división,
también ríe. Hoy se deshizo del
Real Valladolid, un equipo que no arranca.
Rubén Navarro dio la alegría al
club de Soria que puede presumir de codearse ya
con los más grandes.
La igualdad fue el
denominador común en Primera. El Sevilla
volvía a la máxima
categoría. Juan Carlos y el griego
Tsartas dieron alas al Sevilla, pero dos tantos
de Javier De Pedro equilibraron la balanza para
la Real Sociedad (2-2).
Y otro "veterano" que regresa
a Primera, el Málaga, sí anduvo
fino. Catanha, el máximo goleador de
Segunda el año pasado, continúa
con olfato de gol. El Espanyol del argentino
Miguel Angel Brindisi cayó en La
Rosaleda.
En Bilbao, el Athletic tuvo a
su técnico Luis Fernández en la
grada por sanción. Y por fin fue valiente
en casa, contra el Betis del argentino Timoteo
Griguol. Alineó a Joseba
Etxeberría, a Urzáiz y a Ezquerro
juntos entusiasmando a la afición en el
estadio de San Mamés.
Ismael Urzáiz anduvo
sobresaliente. Buscó el gol, se
encontró con el larguero como escudo y el
tanto de la victoria lo hizo Etxeberría,
un futbolista que no para de crecer y un
clásico ya del fútbol
español.
La victoria de los
favoritas
El FC Barcelona tardó
en noquear al Zaragoza. Hasta el minuto 75
cuando Figo elevó la moral de los suyos
con el 1-0, el Barcelona no lo tuvo claro. Otro
golazo de Dani, dio un respiro al equipo de van
Gaal.
En plena fiesta del Camp Nou,
Nano, un chico que ganó con España
la Eurocopa sub '16 y que a punto estuvo de
emigrar a tierras ingelsas para jugar en el
Arsenal este verano, pisó el
césped al entrar por cambio por Rivaldo.
Todo un dato para las hemerotecas toda vez se
tome en cuenta que el futbolista de 17
años se convierte en el jugador
más joven en la historia del cuadro
azulgrana.
El Real Madrid del 2000 acaba
de nacer y ya vive de los de siempre. Fernando
Morientes y Raúl armaron el taco con la
campana a punto de sonar, en el tiempo
suplementario al más puro estilo
Manchester United de la última final de
la Copa de Europa.
El Real Madrid se
llevó un triunfo de Mallorca, un equipo
con sello argentino, con un aire similar al que
dejó Héctor Cúper, pero con
la diferencia que ahora su sucesor, Mario
Gómez ha perdido fuelle en punta con la
marcha de Dani y la lesión de su
compatriota Leonardo Biagini.
Anelka, el fichaje más
caro de la historia del Real Madrid, no
convenció a nadie. Le falta ritmo. Su
rival natural en el área, en cambio,
Morientes sigue en racha.
El Valencia, el equipo
más en forma de la pretemporada, se
durmió en casa. Luego de haberse hecho de
la Copa del Rey y la Super Copa de España
no pudo con el Racing de Santander, quien se
hizo d la victoria 2-1.
Fue una noche para el olvido.
Djukic marcó en propia meta a
Cañizares y el ídolo local
Mendieta en una jornada desgraciada,
falló un penalti. El Racing gustó.
Salva, un joven futbolista que pasó la
campaña anterior inadvertida, vio puerta
y Munitis, su compañero de fatigas
arriba, estuvo en su línea, rápido
y con llegada.