Los velocistas no
miran hacia atrás
Tanto Maurice Greene como
Marion Jones estaban confiados en ganar sus
respectivas finales. Ambos lo hicieron,
estableciendo nuevas marcas para el Campeonato
Mundial.
Sevilla,
España
EFE.- Los estadounidenses
Maurice Greene y Marion Jones, ganadores de las
medallas de oro en los 100 metros masculinos y
femeninos de los Mundiales de Sevilla 1999,
aseguraron estar muy contentos, aunque
admitieron que no dudaban de que iban a
revalidar el título que consiguieron en
Atenas.
Greene
destacó que "estaba muy confiado ante la
final" y por ello dijo que no tuvo problemas
para controlar la carrera, pese al acoso del
canadiense Bruny Surin.
"No ha sido una sorpresa para
mí cómo me ha acosado Surin,
porque ha estado corriendo muy bien y
además es un gran competidor",
indicó el bicampeón y
plusmarquista mundial, quien agregó que
aunque no estaba muy satisfecho con su salida
"sí con la carrera en
general".
Aseguró que es "capaz
de correr más rápido", pero dijo
que estaba muy satisfecho por cómo le
había salido todo y por lo que
habrían disfrutado los espectadores.
"Bruny y yo hemos dado un gran
espectáculo, quizá uno de los
mejores", señaló.
Jones también
expresó su satisfacción y dijo que
se había sentido mucha pasión,
pero en ningún caso presión,
sólo "mucha
excitación".
La estadounidense
insistió en que aún le quedan por
conseguir otros tres oros (200, longitud y el
relevo), aunque, en tono jocoso, se
refirió a que podrían ser cinco si
se cuenta el de su marido, C.J. Hunter, que el
sábado ganó el peso.
Jones manifestó que
las tres mejores velocistas se habían
subido al podio y que de seguir esta
progresión el futuro de la prueba puede
deparar muchas alegrías.
El estadounidense C.J.
Hunter, esposo de Marion Jones, reacciona luego
de ganar la final del lanzamiento de
bala.