Los simulacros dan
seguridad a niños y adultos
Además de servir como instrumentos
de preven-ción de desastres, los
simulacros crean un sentimiento de seguridad en
los niños que ayuda a disminuirles el
miedo
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Algunas
escuelas y colegios privados comenzaron a
realizar simulacros para enseñar a sus
alumnos las vías de escape más
seguras en caso de temblores o terremotos.
Pero los beneficios de estas prácticas
van más allá de la seguridad
física. Según el Comité
Asesor de Salud Mental del Ministerio de Salud,
un plan para casos de desastre ayuda a
niños y adultos a sentirse mejor y reduce
el miedo, lo que favorece la disminución
de las reacciones de pánico.
El Colegio Anglo Americano, en San Salvador,
ha puesto en marcha estas prácticas de
evacuación y ha dado charlas a los
niños sobre aspectos de seguridad.
"Desde el año pasado se había
pensado en un plan para desastres, el terremoto
nos mostró lo necesario que es el
disponer de estos procedimientos",
manifestó el director de este centro
educativo, Alberto Pocasangre.
Aunque los simulacros pueden desatar cierto
nerviosismo entre los más
pequeños, la tensión puede
disminuir si se combina con una dinámica
de juego. Según el director de este
colegio, esto es lo que ha sucedido a medida que
los niños se han ido familiarizando con
el procedimiento.
"Muchos padres nos han llamado para decirnos
que sus hijos adolescentes están
durmiendo con ellos y que algunas de sus
actitudes son las de un niño",
explicó el director.
Ante estas reacciones, el asesor de Salud
Mental de la Organización Panamericana de
la Salud (OPS), Hugo Cohen, asegura que estas
son reacciones normales ante un evento como el
terremoto.
"Ese tipo de actitudes no refleja una
enfermedad. Sólo es una reacción",
afirmó el especialista, quien
aseguró, además, que este tipo de
simulacros o planes de emergencia se deben
adoptar tanto en escuelas como en grupos
familiares y oficinas.