Hipertensión
Descubren
nuevos niveles de peligro
Estudios han revelado que la
presión arterial que sobrepasa los 140/85
mm Hg es perjudicial. Antes, los médicos
consideraban que estos valores eran normales en
las personas.
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Una nueva interpretación de la
presión arterial, que cambiará el
futuro de la atención médica,
plantea nuevas investigaciones en la
disciplina.
Hasta hace poco, los doctores consideraban
una presión normal la fijada en 140/80 mm
Hg., principalmente en personas mayores de
edad.
Sin embargo, ahora se establece que la
presión arterial ideal es de 120/80 mm
Hg. El número mayor simboliza la
presión sistólica, es decir, la
presión de las arterias que llevan la
sangre al corazón en el momento del
latido.
La cifra menor, llamada presión
diastólica, mide la presión de las
arterias internas del corazón entre cada
latido.
El Instituto Nacional del Corazón,
Pulmón y Sangre (NHLBI, por sus siglas en
inglés) ha determinado que la
presión arterial se debe mantener a toda
costa por debajo de los 140/85 mm Hg,
independientemente de la edad del paciente.
La presión sistólica es
particularmente importante, según las
conclusiones de los científicos.
El cardiólogo Salvador Caceros asegura
que los vasos sanguíneos pierden
elasticidad con el paso de los años, y
que la presión sistólica, por
tanto, tiende a aumentar.
"La presión sistólica es la que
típicamente aumenta con los años",
sostuvo Caceros. Sin embargo, esto no significa
que no se deba mantener un minucioso control
sobre las oscilaciones de la presión
arterial.
Las consecuencias
Cuando la presión se eleva, la fuerza
con la que la sangre viaja por el organismo
daña las paredes internas de las venas y
arterias.
Es por esta razón que los aumentos
desmesurados de la tensión pueden
acarrear infartos y hasta derrames cerebrales.
Cuando la hipertensión se conjuga con la
diabetes, por ejemplo, las consecuencias pueden
ser aún más graves. Los
daños a los riñones o a la vista
pueden condenar al paciente diabético a
la hemodiálisis o a la ceguera
permanente.
Esta situación se tiende a agravar si
además el paciente presenta altos niveles
de colesterol y triglicéridos. Estas
substancias se acumulan en las paredes internas
de las venas y arterias, lo que obliga a la
sangre a circular por espacios más
reducidos.
La actual dieta de los salvadoreños
tiende a estar saturada de colesterol y
triglicéridos, asegura el Dr. Caceros,
quien sostuvo que las comidas rápidas,
ampliamente comercializadas en el país,
no vigilan la calidad de los alimentos.
Se ha comprobado que la nicotina del
cigarrillo causa rigidez en las paredes de venas
y arterias. Así que... prevéngase
porque la presión puede acabar con su
vida.