Tropecé de
nuevo con la misma piedra
Jamaiquinos y hondureños
todavía comentan la victoria de los
primeros, 3-1. Para los caribeños
significa el primer lugar de su grupo, y para
los catrachos, una derrota consecutiva en las
tierras del reggae.
- Oscar
Guerra
- El Diario
de Hoy
La derrota sufrida el domingo por Honduras
3-1 ante Jamaica fue tomada con tristeza por la
población catracha. Al menos así
lo refirió el redactor deportivo
Edilberto Zelaya, del periódico El
Heraldo. "La afición hondureña
todavía estaba alegre por la goleada
contra El Salvador, pero Jamaica se
encargó de ponernos tristes",
manifestó Zelaya.
"Theodore Whitmore, Onandy Lowe y Deon Burton
se encargaron de hacer la tripleta con la cual
Honduras revivió la tarde del 15 de
septiembre de 1996 cuando cayó 3-0 hacia
el Mundial de Francia", resaltó.
Agregó que uno de los factores que
contribuyó al resultado fue la ausencia
de varios de los jugadores base del equipo. Los
hondureños jugaron sin Milton
Núñez, Reynaldo Clavasquín,
David Suazo y Nimrod Medina. Todos ellos, a
excepción de Clavasquín, que
está lesionado, se reportaron a sus
respectivos equipos.
Asimismo, dijo que un sector de la prensa
culpó al entrenador Ramón
Maradiaga por lo que consideraron una debacle al
convocar a suplentes que no supieron responder a
la hora buena.
En el plano futbolístico, el
periodista reconoció que los
caribeños supieron ocupar su fuerza y en
muchos momentos fueron mejores en el plano
estratégico que sus rivales. Sin embargo,
no ha existido un sentimiento de fracaso
manifiesto, ya que están concientes de
que vienen tres juegos consecutivos en casa, que
bien podrían significarle la
clasificación.
"Honduras tiene las posibilidades intactas de
clasificar partiendo de los nueve puntos que
puede ganar en casa más los tres puntos
que disputará en San Vicente, a quien
perfectamente se le puede ganar en su propio
patio", expresó el diario El Tiempo en
una de sus publicaciones.
La fiesta
Mientras los centroamericanos lloran su
derrota, los caribeños celebran como si
se tratara de una fiesta nacional. Nodley
Wright, que cubrió el partido para el
periódico The Gleaner, de Jamaica,
acotó que la jornada dominical fue muy
festiva. "La gente estaba extremadamente feliz
después de la victoria",
añadió.
Y no es para menos. El 3-1 es bueno para
ponerlos en el tope de la tabla del Grupo D de
la CONCACAF y con una posición muy
cómoda para afrontar los partidos
venideros.
Wright manifestó que una de las claves
para sacar los tres puntos fue el apoyo que tuvo
la selección de su país de parte
de sus compatriotas.
Además, agregó, el trabajo en
equipo fue fundamental. "Los muchachos han
estado trabajando mucho y trataron de llenar las
expectativas que se habían creado en
torno a este partido", aseveró el
jamaiquino.
El próximo rival de Jamaica es El
Salvador, el 16 de agosto. Las huestes
caribeñas empiezan mañana los
entrenos.