ADET, con la frente
en alto
ADET fue campeón por 120 minutos,
hasta que llegaron los tiros de penalti. Los
jugadores venados, si bien se sintieron tristes
no pudieron esconder la satisfacción de
haber tenido la mejor temporada de su historia,
de la cual resultaron subcampeones.
- Oscar
Guerra
- El Diario
de Hoy
Juan
Carlos Panameño disparo el doceavo tiro
de su equipo en la ronda de penaltis. La bola
murió en las manos de Misael Alfaro al
igual que el sueño de la
Asociación Deportiva El
Tránsito(ADET) de ser campeones
nacionales.
Los jugadores que terminaron el partido se
quedaron en el círculo central, mientras
que los suplentes se arrodillaron en el
área técnica. Después del
tiro, sólo agacharon la cabeza y se
juntaron en su banca.
De inmediato fueron llamados para recibir la
medalla que los consignaba como el segundo
lugar. A su regreso al engramillado del estadio
Cuscatlán, los venados no caían en
la cuenta de lo que había pasado minutos
atrás. Uno por uno entraron al camerino a
tragarse la derrota a como diera lugar.
Sin embargo, algo en su interior le daba
ánimo. "No estoy contento con el
resultado, pero sí satisfecho con el
trabajo que realizamos", dijo Salvador Alfaro,
defensor de ADET. Añadió que "al
principio nadie daba nada por el equipo y de
ahora en adelante ya tenemos un lugar y
credibilidad en el fútbol
salvadoreño. Sólo nosotros sabemos
todos los padecimientos que tuvimos que sufrir
para llegar hasta aquí".
Así es el fútbol
Otro de los miembros de los venados, el
volante Eduardo Cocherari manifestó que
"son cosas del fútbol. En los penaltis
afecta la presión del público, el
nerviosismo de los jugadores. Es una ruleta
rusa".
Asimismo, agregó que no hay culpables
por el resultado, porque en esas instancias no
se puede señalar a nadie. Al hacer una
evaluación de la actuación suya y
de sus compañeros dijo que hicieron lo
que pudieron. "Nosotros trabajamos para ganar y
no para esto pero así se dieron las cosas
y tenemos que aceptarlas. Sólo nos queda
mantenernos donde estamos y a la próxima
poder llevarnos la corona".
Las camisetas ocres eran más escasas,
ya casi todos habían entrado a la soledad
del túnel. Además no estaban de
ánimos para presenciar la
celebración de sus rivales. Uno de los
últimos en ingresar fue uno de los
mejores en el terreno de juego, el portero
Miguel Montes.
Montes hizo lo suyo, tanto en el tiempo de
juego como en la lotería.
"Merecíamos ganar pero no se pudo,
qué le vamos a hacer", externó el
guardametas.
Empero, le vio el lado positivo al asunto.
"Con esto demostramos que sólo con una
buena planificación las cosas se dan.
Además demostramos que los nacionales
también tenemos lo nuestro y aquí
están los resultados",
sentenció.
A pesar de todo, los miembros de ADET
coinciden en que pudieron salir con la frente en
alto, culminando la mejor campaña que
jamás hayan tenido.