Y colorín
colorado
La Eurocopa 2000 termina hoy, al
mediodía, con un partido ilustrativo
sobre la tónica del torneo: Francia, un
once netamente ofensivo, contra Italia, el
antifútbol llevado a su máxima
expresión.
ROTTERDAM,
Holanda
AP.-
La Eurocopa llega a su fin hoy, tras brindar una
exhibición de lo más
clásico, bueno y malo, del fútbol
europeo: buena organización, brillantes
tácticas de ataque pero también
estilo defensivo que produce éxitos,
violencia inglesa en las calles y grandes
figuras.
También hubo tanteos de transferencias
multimillonarias, despedidas amargas, y
sorpresas que entusiasmaron a todos. Muchos
echan de menos la aparición de nuevos
nombres que aparezcan destinados a reemplazar a
los grandes que llegan al final de sus
carreras.
La final mostrará si el triunfo final
es del fútbol que basa su suerte en el
ataque, como Francia, u otro que apuesta todo a
la defensa -y con éxito hasta hora- como
Italia.
Mientras la mayoría se queja de que
Italia afea el juego y nada aporta al
espectáculo, su entrenador, Dino Zoff, se
justifica diciendo "uno tiene que jugar con los
jugadores que tiene".
Pelé le dio una mano en sus
justificaciones: "Ese estilo es una
tradición italiana, y hay que
respetarla", dijo.
Cumbres de hermosura
Francia no fue la única
demostración del fútbol de ataque
que gusta a todos. Portugal cayó
precisamente ante Francia en cuartos de final, y
su despedida fue una de las más
lamentadas por las brillantes exhibiciones que
hizo, con la conducción técnica de
los talentosos Luis Figo y Rui Costa y la
explosiva agresividad del goleador Nuno
Gómes.
La llamada generación dorada de
Portugal hizo honor a su nombre y se
necesitó un gol de oro de los campeones
mundiales para sacarla del camino.
Figo se fue como gran figura, y si no hubiera
estado el francés Zinedine Zidane nadie
le habría discutido el premio al mejor
jugador del torneo.
El galardón parece tener dueño
indiscutido, Zidane, por la forma en que
manejó los hilos de Francia en jornadas
memorables, como el triunfo sobre España
en cuartos de final, cuando abrió el
camino batallado triunfo con un gol de impecable
tiro libre, y se adueño del centro del
campo.
Alemania se fue tras la primera ronda y se
fue sin pena ni gloria, mientras que Inglaterra
tampoco avanzó más, dejando una
estela de crítica por los incidentes
protagonizados por sus hinchas violentos, que
incluso pudieron costarle la expulsión
del torneo, según amenazó la
UEFA.
Aunque la amenaza no se concretó, los
hooligans dañaron, posiblemente de manera
definitiva, las aspiraciones inglesas de obtener
la sede del mundial de 2006 cuando la FIFA tome
la decisión la próxima semana en
Zurich.
Pero los hooligans quedaron atrás, y
el presidente de la FIFA, Sepp Blatter, pudo
exclamar entusiasmado que "ha ganado el
fútbol y la Eurocopa 2000 ha sido
magnífica".
Varias figuras notables dijeron adiós
a las competencias internacionales, y dos de los
principales lo hicieron de una manera triste: el
alemán Lothar Matthaeus con actuaciones
criticadas por todos, y el rumano Gheorghe Hagi
expulsado en su último partido.