Solicitan ayuda para
reparación de iglesia
La iglesia del Perpetuo Socorro fue
construida en 1970. La última
reparación del techo data de 1987. La
feligresía y las autoridades
eclesiásticas abrieron una cuenta para
recibir donativos
- Alberto
López
- El Diario
de Hoy
Feligreses
y sacerdotes de la iglesia de Nuestra
Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en
la 6a. Calle Poniente de San Salvador, pidieron
ayuda para reparar el techo de dicho templo.
De acuerdo con fuentes eclesiásticas
de dicho templo católico, el techo
necesita una reparación total.
La actual construcción data de 1970.
La estructura original fue inaugurada en
1938.
Desde 1987 no se habían realizado
reparaciones en el mismo. En esa época se
colocó lámina lisa sobre el techo
para evitar las filtraciones. Se logró
evitar la filtración, pero con el paso
del tiempo, la lámina se ha
corroído y el techo se ha deteriorado con
cada invierno.
La reparación total del techo tiene un
costo de 270 mil colones, informaron las
fuentes.
La feligresía y los padres
redentoristas, cuya misión tiene unos 60
años en el país, han emprendido la
campaña para colaborar con 165 colones,
que es lo que cuesta el metro cuadrado del techo
a reconstruir.
Los trabajos de reconstrucción
iniciaron hace varias semanas, pero la labor es
lenta, pues no hay ingresos económicos
suficientes para desarrollar la obra por
completo.
Por el momento, es la única parroquia
que se encuentra bajo la supervisión de
la orden Redentorista. En el pasado, aparte del
Perpetuo Socorro, la congregación
también estaba encargada de la parroquia
de la colonia Atlacatl.
De acuerdo con las fuentes, los ciudadanos
que deseen colaborar pueden depositar su
contribución en la cuenta del Banco
Agrícola Comercial número
166-003153-6.
Según fuentes religiosas, el
título que se le da a la virgen
María de Perpetuo Socorro es universal.
El cuadro o icono religioso del Perpetuo Socorro
que preside el altar de dicha iglesia fue
bendecido en 1958. Con el tiempo, la imagen se
deterioró y la pintora nacional Loly
Sandoval hizo el actual, que fue bendecido en
junio anterior.