Honduras
liberaría este mes a dos
salvadoreños
La cancillería salvadoreña
se ha comprometido a pagar una multa y una
fianza por más de cuatro mil
dólares, aseguró el defensor de
los campesinos presos en Marcala, Héctor
Orlando Tábora
- Elder
Gómez
- El Diario
de Hoy
- Marcala,
Honduras.
Los
dos salvadoreños acusados de
sedición y que guardan prisión en
Honduras desde 1999 podrían ser liberados
antes de fin de año, anunció ayer
el abogado defensor de los detenidos, el
hondureño Héctor
Tábora.
El jurista indicó a El Diario de Hoy
que la liberación de los labriegos
Rogelio Pérez y Arnoldo Gómez
dependerá del pago de una suma superior a
los 4 mil dólares, que debe hacer el
gobierno de El Salvador a la justicia
hondureña.
Tábora explicó que el monto en
dólares es la suma de una multa global de
50 mil lempiras impuesta a los dos campesinos
por las autoridades judiciales
hondureñas, y de una fianza por la
conmutación de pena otorgada a los
encarcelados por la Corte de Apelaciones de
Comayagua.
Al respecto, el abogado hondureño
aclaró que la Corte de Apelaciones de
Comayagua decidió, en octubre pasado,
reducir a tres años la sentencia de cinco
años y tres meses que originalmente
había sido impuesta a los labriegos por
el Tribunal de Letras de esta población
del sur de Honduras.
Tábora reconoció que en
principio hubo una "equivocación" al
informar a las autoridades salvadoreñas
que la Corte de Apelaciones de Comayagua
había confirmado la sentencia impuesta
por el Tribunal de Letras a los campesinos.
El abogado aseguró que la
cancillería salvadoreña, por medio
de su embajada en Tegucigalpa, se ha
comprometido a pagar la suma, y que espera que
ello sea antes del 15 de diciembre, fecha en que
los tribunales hondureños entran a
vacaciones.
Los dos labriegos fueron hallados culpabables
del delito de sedición en julio, pasado
por el Tribunal de Letras de Marcala, por
supuestamente haber retenido a dos
policías hondureños en un puesto
policial en el ex bolsón de
Nahuaterique.
El incidente habría sido el resultado
de una reyerta por el decomiso de motosierras
por la policía hondureña.
Persiste
la tensión
Pobladores
aseguran que autoridades de Honduras no los
toman en cuenta