No podemos hacer nada por los niños de Malawi, pero podemos corregir los abusos y las barbaridades que aquí se perpetran en contra de niños salvadoreños abandonados a quienes les impiden ser adoptados
Esa “cultura” para delinquir que bien nos citaba el director de la Policía, debe ser erradicada de raíz. Ni la pobreza ni la riqueza son excusas para ignorar el Estado de Derecho
Nadie es inmune a las puntas de los cuchillos o de las miras de los revólveres de los 12 mil mareros que acechan a sus víctimas indefensas para asesinarlas, violarlas y extorsionarlas
Mientras el CEL no fue objeto del manoseo político de los camaradas, los estudiantes latinoamericanos de la Universidad de Bonn conocimos mucho de la historia de nuestros pueblos