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Retirarse
temprano le salva la vida
En
la escena del crimen, la policía dijo que uno de los muertos
era un busero de la ruta 41-A.
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| Vista de un sector de La Campanera, donde
tres personas fueron asesinadas y una lesionada. Foto
Lizette Moreno |
Joaquín A. llegó a su casa, en La Campanera, después
de las 10:00 de la noche luego de haber asistido a una reunión
de trabajo en una cooperativa de buses.
A esa hora su mujer ya dormía y por eso decidió buscar
una tienda que aún estuviera abierta. Así fue como llegó
hasta una que está al lado de la casa 1 del pasaje R Sur.
Ahí halló a quienes consideraba grandes amigos: Boanerges
Ventura, Mario Méndez, Melvin Flores y a otro sujeto de quien
sólo sabía que cuidaba la casa.
Boanerges le presentó a Carlos, quien dijo que era su hermano.
Luego supo que hacía poco había llegado de Estados Unidos.
En la tertulia Joaquín se tomó dos tragos de licor.
Se marchó entre las 11:30 y 12:00 de la noche.
Recuerda que, cuando se retiró, Melvin, el mayor de todos,
quedó dormido en una silla. Los demás seguían
bebiendo.
El domingo al mediodía una señora, conocida suya, llegó
a su casa llorando. Cuando lo vio, le dijo: Gracias a Dios,
viejo, que no sos vos el muerto.
Así se enteró que había tres muertos en un barranco,
pero no fue hasta ayer, a través de los periódicos,
que supo de la tragedia ocurrida a sus amigos. Las autoridades creían
que uno era él.
No creo que ellos hayan tenido enemigos, asegura al referirse
a las víctimas.
En su búsqueda
- Varios compañeros buscaban el cadáver de Joaquín
en Medicina Legal.
- Otros indagaban entre compañeros y hacían lástima
por su presunta muerte.
- Ayer hacían bromas: Mientras vos almorzabas tranquilo,
nosotros andábamos buscándote, le decía
uno de sus amigos.
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