Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 17 de Noviembre
 

 

 
 

Anomalías en los festejos

Pagos sin respaldo, transferencias sin evidencias de que ocurrieran y cheques hechos a personas distintas a los proveedores, es el saldo de las últimas fiestas agostinas que organizó el ex alcalde Héctor Silva.

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Pagos indebidos
Los auditores consideran que se hicieron gastos por $5,148 con los que no se persiguieron “objetivos institucionales”. Por eso, están en desacuerdo con ellos.

Gratificaciones
Al personal administrativo del comité de festejos se le pagó $3,4654.73 por concepto de planificación y ejecución de los festejos agostinos y navideños. Los auditores dicen que esos pagos son indebidos, porque es parte de las labores del personal utilizado.

Convivio
Se pagó $400 por un convivio con los empleados como una suerte de “premio” por haber laborado en las fiestas agostinas. El problema es que eso no forma parte de las prestaciones sociales proporcionadas por la alcaldía.

Seguridad
Se pagó casi $1,000 por vigilancia privada realizada durante los festejos. Podía ahorrarse si se hubiese echado mano a los agentes de la policía municipal. Otros pagos no justificados también encontraron los auditores de la Alcaldía de San Salvador.

Las últimas fiestas agostinas que organizó el ex alcalde Héctor Silva en San Salvador significaron un verdadero “óleo” de dinero y de gastos que los auditores de esa alcaldía todavía tratan de reconstruir, sin encontrar todas las respuestas.

Compras de “empanadas” por casi $2 mil, pagos por $34 mil sin documentos que los respalden, transferencias de fondos a las comisiones por $46,500 sin que existan evidencias de que los tesoreros recibieran ese dinero, son parte de las anomalías descubiertas por la Unidad de Auditoría Interna de la Alcaldía de San Salvador, cuya copia se encuentra en poder de EL DIARIO DE HOY.

Además de eso, los miembros del Comité de Festejos pagaron casi $60 mil “sin la autorización y legalización correspondiente en la documentación que los soporta”, de acuerdo con el criterio de los auditores.

1956
dólares
en empanadas, compraron los organizadores de los festejos. Presentaron, como recibos, simples papeles que disgustaron a los auditores de la municipalidad
3.348
dólares
se giraron a personas distintas a quienes proporcionaron los bienes y servicios durante las fiestas agostinas.

Como si eso fuese poco, se emitieron cheques por $4.348 a nombre de personas distintas a las que proporcionaron bienes o servicios adquiridos.

En el principal caso detectado, se trató de un pago que los miembros de la Comisión de Arte y Cultura de los Festejos Agostinos de 2002 debieron hacer al Arzobispado de San Salvador, aunque el cheque se elaboró a nombre de José Cristóbal Cortez.

Igualmente se detectó pagos que debieron hacerse a nombre de sociedades anónimas pero se elaboraron para favorecer a funcionarios que trabajaron como asistentes de las diversas comisiones.

La auditoría se realizó entre mayo de 2002 y abril de 2003, y los auditores de la Alcaldía de San Salvador hacen, en el documento, una serie de comentarios en los que aseguran que no recibieron, a pesar de pedirlos, pruebas de descargos de las supuestas anomalías cometidas.

Incluso, el jueves pasado decidieron convocar a varios servidores municipales para que expliquen los hechos descubiertos.

EL DIARIO DE HOY trató de obtener una versión sobre esos hechos del ex alcalde Héctor Silva, pues se habrían cometido durante los últimos festejos que organizó, pero aseguró que no sabía de qué se trataba.

Lea además

 

En problemas legales y sin controles básicos
Ni siquiera el presupuesto destinado para los festejos fue aprobado por el concejo municipal. Tampoco se tiene un registro de quiénes donan bienes o dinero para los festejos agostinos.

Tampoco fue posible conversar sobre el tema con el actual alcalde, Carlos Rivas Zamora, quien actuaba como síndico durante el tiempo en que se organizaron esos festejos.

Empanadas

Uno de los hechos que más sorprendió a los auditores de la propia alcaldía fue el hecho de que, durante las fiestas agostinas del 2002, se gastaran $1,956 en la compra de “empanadas”.

Para esos funcionarios, el monto no es justificable “considerando el tipo de gasto, el monto del mismo y el destino de los eventos en los que se efectuaron”.

De acuerdo con esa suma, y si se le coloca un valor de $0.10 a cada “empanada”, los funcionarios se comieron casi 20 mil empanadas en muy poco tiempo.

Los $1,956 se gastaron así: Comisión de desfile y carrozas ($914.29); Comisión de arte y cultura ($457.14); Comisión de deportes ($457.14); Comisión de reinas ($91.43) y Comisión de cultura e iluminación $36.22.

Incluso, los auditores aseguran que examinaron los documentos que, supuestamente, soportan esos gastos, y establecieron que “no existe evidencia de que los pagos hayan sido recibidos por la persona que suministró dichas empanadas”.

Lo único que pudieron mirar, a cambio de las empanadas, fueron recibos hechos en papel simple. Además, el proveedor no existe en el registro de contribuyentes del Ministerio de Hacienda.
Los auditores son duros con quienes estuvieron encargados de la organización de los festejos.

La alcaldía de San Salvador destinó, bajo el mando de Héctor Silva, $109,285 para financiar los festejos agostinos de 2002, según el acuerdo que tomaron el 19 de marzo de ese año. A eso se le sumaron algunas donaciones.

Una de las principales críticas que se hacen es que en esa comuna no existieron planes de trabajo debidamente estructurados, aprobados, y coherentes, del comité de festejos.

Otro hecho que detectaron es que no existen estados financieros debidamente aprobados y advierten que eso ocurrió por “negligencia”.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal