| |

Piden
a Educación les ayude a impulsar proyecto
La Ermita busca apoyo para construir
local de escuela
La
comunidad tiene un terreno donde construir la escuela, pero no el
dinero necesario para ello
 |
|
Las trillizas María
Gabriela, Jésica Lisseth y Ana Abigaíl Recinos
Hernández son asiduas en la sección de kínder.
Foto EDH
|
Son casi las 7:00 de la mañana de un viernes. El bus de
la Ruta 115 detiene la marcha frente al Centro Escolar Caserío
La Ermita, en el cantón El Sauce, de Tonacatepeque. Dos jóvenes
profesoras descienden en medio de la algarabía de una docena
de niños.
Es una localidad pobre que vive de la agricultura y donde sus habitantes,
cristianos en su mayoría, creen en el valor de la educación.
Eso los hace pedir con insistencia una escuela más digna
para sus hijos.
La comunidad está contenta con el papel de las docentes,
y estas con los niños, pero su sueño es que les construyan
un edificio. Por el momento ya tienen un terreno propio que les
donó don Óscar, el dueño de la casa donde están
instalados de forma temporal.
Lo que falta es que el Ministerio de Educación decida construir
el edificio de este centro, adscrito al programa Educación
con Participación de la Comunidad (EDUCO).
Si construyeran la escuela nos ayudaría mucho, porque
la falta de infraestructura es un elemento que no nos favorece cuando
nos vienen a evaluar, afirma la profesora Celina Guadalupe
Torres.
El local
Por hoy, dos habitaciones, de tres por cuatro metros, hacen las
veces de aulas para los 71 escolares de Parvularia a Quinto Grado.
En la semioscuridad, debido a que la noche anterior la tormenta
interfirió el deteriorado sistema de electricidad, los niños
aprenden su lección.
 |
|
La merienda a media mañana
es un incentivo para que los niños asistan a la escuela
todos los días.
Foto EDH
|
Hay que lavarse las manos antes de comer, suenan las
voces de los infantes en uno de los cuartos, mientras pintan en
libretas de apresto: Niños... ¿cuáles
son las aves de corral?, resuena contiguo y en un momento
todo se vuelve confuso.
Al extremo del terreno, una madre de familia y una vecina mueven
sin cesar un oloroso atol con leche. Tiene que estar listo
cuando los niños salgan al primer recreo, dicen.
Las docentes y las cocineras saben que la mayoría de estos
pequeñines, hijos de agricultores, aunque tienen deseos de
aprender bien, llegan sin pan en el estómago. La falta de
una buena nutrición los hace vulnerables a las gripes y las
fiebres.
Pequeños como Xochilt Yamileth están muy contentos
de su escuela, aunque tenga muchas necesidades, pues carecen del
mobiliario adecuado para la Parvularia y juegos recreativos.
Soy de las que van más adelantadas, en la lección
de payaso. Pero mis amiguitos Osiris y Joselin ya están terminando
el Silabario, afirma la pequeña. Ella está bajo
el cuido de su abuela mientras su madre pasa la semana trabajando
en una maquila de San Salvador.
El esmero para que los niños aprendan es evidente.
Las dos profesoras de la mañana, incluso otra que financia
la alcaldía de la zona para que trabaje por la tarde, se
las ingenian para que los alumnos aprendan muy a pesar de que en
Primer Grado muchos enfrentan problemas de dislexia.
Una comunidad sin agua potable
Los pobladores del caserío La Ermita saben aprovechar
las bondades de la tierra. Cultivan diversas hortalizas y legumbres,
como los pepinos, ayotes, maíz, frijoles, güisquiles
y en algunos casos guineos.
- Todos los días las mujeres bajan al centro de Tonacatepeque,
e incluso viajan hasta algunos mercados del área metropolitana
de San Salvador, cargadas con sus productos para comercializarlos.
- También hay casos, especialmente de jóvenes,
en que viajan al centro de la capital en busca de un empleo
fijo.
- Desde hace dos años, el caserío cuenta con servicio
de energía eléctrica, pero el servicio de agua
potable aún no llega. Los martes o viernes cada habitante
tiene que desembolsar $0.80 por un barril de agua provisto por
una pipa.
- El poblado es un verdadero paraíso verde. Posee un
río de aguas limpias, El Sillero, donde los niños
suelen ir a pescar.
5 secciones
Cerca de 200 escolares del caserío son atendidos
en los turnos matutino y vespertino de la escuela. |
3 docentes
brindan servicio educativo a los estudiantes de la localidad.
Una de ellas es pagada por el gobierno municipal. |
|
|
|