|
|

Alonso: un técnico fuera de lo común
Rubén Alonso, aparte de ser un técnico exitoso formado
en tierras salvadoreñas, es chef de su propio restaurante
y vendedor de jugos.
Fue el argentino Juan Quartarone el que primero lo trajo a El Salvador,
allá por 1985, para jugar en Alianza.
Quartarone, quien para ese entonces dirigía a los albos, llegó
a Guatemala y habló con el delantero uruguayo Ruben Alonso
para que se llevara sus goles del Amatitlán al cuadro capitalino.
El ariete de 23 años aceptó la propuesta de Quartarone
y se trasladó a San Salvador sin saber que 18 años después
el Pulgarcito de América se convertiría
en su segunda patria.
Dentro de ese tiempo, Ruben conquistó un título como
jugador, uno como técnico y fue cuatro veces campeón
goleador.
Alonso también sufrió su primer terremoto en 1986, militó
en siete equipos de Liga Mayor y se formó como técnico
bajo la escuela salvadoreña. Pero sus experiencias y sus habilidades
con el balón ilustran muy poco la figura de Ruben Alonso, un
técnico fuera de lo común.
Por lo general, cuando el árbitro pita el final, un DT habla
con los medios, se dirige a los camerinos, platica con sus jugadores
el resultado y cierra su jornada. Pero para Ruben la segunda parte
del día está por comenzar.
El uruguayo se dirige a la terminal de occidente y aborda la Ruta
205 que lo lleva directo a Sonsonate.
Allí toma un microbús rumbo al Puerto de Acajutla, su
lugar de residencia durante los últimos 14 años y al
que escogió porque era de los lugares menos azotados por la
guerra.
Al llegar a casa, olvida la cancha y se enfunda en un delantal para
ponerse al frente de la parrilla de su restaurante El Comentario,
el cual tiene abiertas su puertas desde 1992.
Y cuando no tiene que dirigir entrenos temprano, Ruben se sube en
su bicicleta a primera hora de la mañana y se dirige al mercado
a vender jugos que él mismo prepara. Yo tengo maquinas
industriales para preparar jugos y hago los mejores jugos de la zona,
dice emocionado y agrega que: Yo, cuando no tengo trabajo en
el fútbol, no me muero de hambre porque tengo el restaurante,
los jugos y, si fuera necesario, me subo a la bicicleta y me pongo
a vender periódicos tal como lo hacía en Uruguay.
De acuerdo con Ruben, ese espíritu trabajador se lo transmitió
su mamá desde que estaba pequeño. A veces la gente
me encuentra en el mercado con mis jugos, y me pregunta qué
estoy haciendo vendiendo si yo soy técnico; pero a mí
no me importa porque es trabajo, finaliza en tono orgulloso.
Mirando hacia atrás, Alonso se siente satisfecho de su vida
en El Salvador. De hecho, dos de sus tres hijos (Paola, 18, y Ruben
Andrés, 16) son salvadoreños, al igual que su nieta,
Gisele, de 11 meses, hija de su única hija uruguaya: Viviana,
de 23.
Además, Ruben dice sentirse más adherido al país,
ya que su formación como técnico fue en la Asociación
de Entrenadores de Fútbol de El Salvador (AEFES). Me
siento muy orgulloso de haber salido de AEFES, algunos dicen que soy
un entrenador extranjero pero la verdad es que yo soy un producto
nacional, hecho aquí, remacha el uruguayo.
A pesar de su retiro del fútbol profesional, Alonso no ha podido
superar el vicio del juego. El charrúa aún se mantiene
activo en Acajutla en ligas de Papi fútbol en donde
asegura que aún anota muchos goles.
Sin duda un molde fuera de serie para un técnico.
La ficha
Ruben Alonso
Edad: 41 años
Data: Montevideo, Uruguay, 1962
Jugador: Finanzas Amatitlán, Aurora (Guatemala), Real
España (Honduras), Alianza, Fuerte San Francisco, Sonsonate,
ADET, Apaneca y Municipal Limeño
Entrenador: Sonsonate, Alianza, San Salvador
Palmarés jugador: campeón con Alianza, en 1986
Palmarés técnico: campeón con Alianza
en el Apertura 98. Subcampeón con San Salvador en el Apertura
2002.
|
|