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De caos y locuras

El emocionante Gran Premio de Brasil dejó mucha tela para cortar en los medios escritos europeos

AGENCIA DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

David Coulthard, Heinz-Harald Frentzen y Cristiano da Matta tratan de pasar sin correr riesgos por el sector donde Mark Webber y Fernando Alonso tuvieron uno de los tantos accidentes en el circuito de Interlagos, en San Pablo.
Foto REUTERS

El caos del Gran Premio de Brasil, con lluvia, accidentes y conflictos, confirmó que la temporada 2003 de Fórmula 1 es la más emocionante de los últimos años.

“Un Gran Premio de locura”, tituló el diario francés "L’Equipe". "La carrera más caótica de todos los tiempos", agregó el alemán "Bild".

"Una lotería", describió "La Gazzetta dello Sport" la prueba, "una ruleta" fue la palabra usada por "Tuttosport". "Un derby de demolición", lo calificó el inglés "The Guardian", mientras "The Independent" lo llamó "el caos de la lluvia".

El éxito de Jordan pudo ser el nexo de unión entre ambas pruebas. El equipo del millonario irlandés cumplió en Brasil 200 grandes premios en la Fórmula 1, y Giancarlo Fisichella lideraba cuando la prueba tuvo que ser detenida por los accidentes del australiano Mark Webber y el español Fernando Alonso.

Sólo el reglamento, que establece el orden definitivo dos vueltas antes de la suspensión, quitó el triunfo a Jordan y se lo entregó a Raikkonen.

Además de proporcionar una de las carreras más agradecidas para los espectadores, Interlagos sacudió de nuevo los cimientos del Mundial. La victoria de Raikkonen lo destaca al frente del Mundial con 26 puntos, por 15 de su compañero, el escocés David Coulthard, y 14 del español Fernando Alonso.

Los grandes perjudicados fueron Ferrari y su estrella, el alemán Michael Schumacher. Su abandono y el de su compañero, el brasileño Rubens Barrichello, confirmaron un mal comienzo de temporada que ya preocupa en Italia, donde "La Gazzetta dello Sport" ya usó la palabra maldita: "Crisis".

"No es una crisis técnica porque la pole y el liderato de carrera demuestran que el F2002 sigue siendo adecuado. Pero como los mundiales se ganan sumando puntos, está claro que la frustración y la desilusión en el equipo rojo son palpables", agrega el prestigioso diario milanés.

Schumacher, octavo en el Mundial con ocho puntos, reconoció que la salida de pista fue culpa suya, pero rechazó que exista nerviosismo por la falta de resultados: "Yo ya sabía que la temporada no iba a ser fácil”

 

 

 

 

 


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