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Programa
Huertos Escolares ya produce frutos
Más
de ocho mil estudiantes de primero a sexto grado, de 54 escuelas
de Chalatenango, aprenden a cultivar hortalizas, legumbres y frutas
con nuevas técnicas
Susana Joma
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| El niño Juan Ramón Menjívar,
del Centro Escolar Conacastillo, en Chalatenango, acomoda una
guía de pipián cultivada en el huerto de su escuela.
Foto: EDH/Lissette Lemus |
Antes que la campana llame a la primera clase matutina, los niños
del Centro Escolar Caserío Conacastillo, en Nueva Concepción,
Chalatenango, corren a buscar pepinos, pipianes, chiles, ejotes,
yucas y camotes chinos, con los que una de tantas madres les preparará
la merienda escolar.
Son frutos hermosos del huerto escolar, resultado del esfuerzo de
sembrar, regar, abonar y cuidar el cultivo los últimos siete
meses.
La recompensa va más allá de un sabroso y nutritivo
platillo. En ese tiempo han asimilado la lección sobre más
de seis variedades de hortalizas y frutas, igual que técnicas
de cómo cultivarlas, según la tierra y el clima.
Ese aprendizaje, que alcanza a los padres de familia del caserío,
ha sido posible a través del Proyecto Piloto Huertos
Escolares que hasta ahora se ha llevado en 54 escuelas de
14 municipios de Chalatenango.
El plan piloto beneficia a ocho mil 150 estudiantes y éste
se realiza gracias a la interacción de organismos, empresa
privada e instituciones públicas.
Destaca el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Centro Nacional
de Tecnología Apropiada (CENTA) y FUSADES.
César Menéndez, director del Programa de Fortalecimiento
Social, de FUSADES, dijo que se ha invertido arriba de 18 mil dólares,
provenientes del PMA para dar semillas, insumos y herramientas de
labranza a los centros escolares.
La Secretaría Nacional de la Familia (SNF) dirige el proyecto.
La asistencia técnica, bajo coordinación de FUSADES,
la dan técnicos de CENTA y Plan El Salvador. A la fecha se
ha difundido el cultivo de un total de 24 tipos de hortalizas y
10 de frutales.
Arturo Zuleta, oficial del PMA, dijo que uno de los objetivos es
logar que los niños accesen a los alimentos que no formaban
parte de la dieta local, desde siempre limitada a frijol, arroz,
maíz.
Las escuelas que participan reciben del PMA dotaciones de arroz,
aceite, carne y pescado, que junto con las hortalizas y frutas cultivadas
en los huertos proveen una dieta balanceada.
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| José
Rivera revisa una plantación de camote
chino en el huerto del Centro Escolar Caserío
Las Brisas en Chalatenango. Foto:
EDH/Lissette Lemus |
Elvis Cruz camina
entre el huerto del Centro Escolar Chacalcoyo
en Chalatenango. Foto:
EDH/Lissette Lemus |
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Cindy
Menjívar recolecta hortalizas en el
huerto del Centro Escolar Chacalcoyo en Chalatenango.
Foto: EDH/Lissette Lemus
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Marta
Flores distribuye el refrigerio a niños
del Centro Escolar Chacalcoyo en Chalatenango.
La comida es elaborada con hortalizas del
huerto. Foto: EDH/Lissette
Lemus
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Jaime
Galvez toma su refrigerio en el Centro Escolar
Chacalcoyo en Chalatenango. Foto:
EDH/Lissette Lemus
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Hortalizas
cultivadas en el huerto del Centro Escolar
Caserío Conacastillo en Chalatenango.
Foto:
EDH/Lissette Lemus
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