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Llueve
sobre mojado
Marte
se encuentra en una incómoda posición por el no descenso.
A esto se suma la renuncia de Wilfredo Rivera, hasta el pasado martes
presidente del equipo.
Daniel Herrera
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Las
cosas siguen en tinieblas. Si bien las deudas dentro de Marte han
disminuido, la situación futbolística, económica
y administrativa siguen montadas en un banco de arena. Wilfredo
Rivera renunció a su cargo de presidente desde el pasado
martes.
Desde diciembre del año pasado había depuesto
mi cargo. El martes se hizo efectivo, comentó el dirigente.
El banquillo lo ocupa ahora Luis Lagos, quien ya estaba trabajando
de lleno en el equipo. Se rumora diferencias con Valentín
Castro (vicepresidente). Puedo confirmar que no hubo tal situación
entre nostros, dijo.
Sus protecciones son seguir siendo socio del equipo, pero descargarse
de responsabilidades dirigenciales.
En realidad tensiona estar al frente de un equipo donde todas
las cosas están mal, pero confío en que las cosas
cambien en esta segunda vuelta, afirmó Rivera.
Marte se enfrentó con una deuda de 600 mil colones al inicio
del campeonato. Hasta la fecha, esa cantidad se redujo a 3 mil dólares,
lo adeudado del torneo anterior.
No hay delanteros
Según Rivera, en esta competencia, Marte está al
día con sus salarios. Por esta razón, la dirigencia
ha entrado al proceso de invertir en el equipo para evitar el descenso.
El problema en el cuadro bandera, según el dirigente, se
debe a que no se cuenta con el suficiente armamento ofensivo. La
culpa la tuvo el profesor León, al no armarse bien antes
del inicio del torneo, señaló.
El ex pope marciano dijo haberle recomendado a Luis Ángel
León al chileno Raúl Toro, al uruguayo Raúl
Falero y al tiniteño Vladimir Suit. Me dijo que todos
ellos no le servían, aseguró.
A pesar de que Rivera afirmó que Marte no tiene los argumentos
necesarios en el frente de ataque, el dirigente confían en
la posibilidad de la resurrección del equipo para esta segunda
vuelta.
Hemos trabajado y seguiremos trabajando para que Marte no
descienda, afirmó. Los marcianos no contemplan el descenso
ni se lo imaginan, a pesar de tener en sus hombres esa grana responsabilidad
desde el torneo anterior.
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