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Emoción
en el engramillado
La
segunda fecha de la III Liga Estudiantil de Fútbol estuvo
llena de mucha acción y emoción.
Iris Lima
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El
pasado fin de semana se realizó la segunda fecha de la III
Liga Estudiantil de Fútbol, en las categorías Sub-15
y Sub-17, que impulsa el Instituto Nacional de los Deportes de El
Salvador (INDES), de cara a los VII Juegos Estudiantiles Centroamericanos
(CODICADER) a realizarse en el mes de agosto en Guatemala.
Uno de estos partidos en el que la confianza de los jugadores casi
les costó el triunfo fue el del Liceo Cristiano Reverendo
Juan Bueno, de San Salvador y el Instituto Nacional de Apopa (INA),
en la Cancha de la Fuerza Naval. En el encuentro, los capitalinos
se llevaron el triunfo con un apretado 3-2.
La primera mitad
Al inicio del partido, los capitalinos entraron agresivos en la
ofensiva, parándose bien en el área chica y aprovechando
los espacios vacíos que dejaba la zaga del rival.
Sin embargo, la defensa del Liceo no respondía a los ataques
tímidos del INA, tanto que al minuto 4, los errores
de la zaga capitalina casi terminan en un gol del cuadro de Apopa.
El primer gol no se hizo esperar. Pero, esta vez, a diferencia del
esquema táctico que mostraba el INA, un exceso de confianza
por parte del arquero capitalino, Dennis Salinas, les costaba un
parcial de 1-0 en el marcador, gracias a Rodrigo Hidalgo, del INA.
El Liceo estaba cuesta arriba y su ofensiva no dio resultados sino
diecinueve minutos más tarde, cuando una asistencia de Carlos
Aparicio para Josué Asce6nsio se concretó en el fondo
de la red de José Pérez.
Más goles
El Instituto Nacional de Apopa lucía mal luego del empate.
Ésto se reflejaba en la primera tarjeta amarrilla del partido
para Ronald Rubio.
Cinco minutos más tarde, su compañero, el defensa
José Benítez, era expulsado del partido, con dos tarjetas
amarillas acumuladas.
Sin embargo, pese a contar con un jugador menos en la cancha, el
INA le apostaba más a la ofensiva y remates potentes en el
área chica ponían en peligro a los rivales.
Se corría el minuto 77 y el cuadro capitalino estaba
sediento de gol. La esperanza la puso el delantero Carlos Aparicio,
quien en una jugada por la derecha en el área chica, frente
a dos zagueros rivales, la colocó en el marco del rival,
para un 2-1.
No habían pasado ni dos minutos cuando Aparicio se coló
por la banda derecha y anotó uno más a la cuenta de
su equipo.
La desventaja para el INA era de 3-1. Pero no se rendía y
un esfuerzo en el minuto 89 les valía para sumar uno
más a la cuenta.
Pero la historia ya estaba escrita. El pitido final les daba la
victoria a los capitalinos con un apretado 3-2.
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