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En número fríos
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No lo sabían
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238
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Millones
- Salud tendría $238 millones para 2003.
Sin previsión. En las cuentas de gastos corrientes del
Ministerio de Salud, no estaban incluidos los $26 millones que
tendría que desembolsar para aplicar el 1024. |
473
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Millones
- El ISSS prevé un presupuesto de $473.5 millones.
¡Atención! Casi la mitad del presupuesto del ISSS
tendría que ser utilizado para asumir las demandas del
1024. Pero los diputados de la oposición lo desestimaron.
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1024
costará $230 millones
Aplicar
el Decreto 1024 le costaría al Estado $230 millones. De ahí
que no aplicarían el escalafón en el sector salud.
Roxana Huezo
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
A la discusión del presupuesto para 2003, le sumaron un
ingrediente más. La aplicación del tan cuestionado
Decreto 1024.
El ministro de Hacienda, Juan José Daboub, planteó
en el seno de la Comisión del Presupuesto, que el Estado
va a tener que asumir gastos que antes estaban en las manos del
sector privado.
Tal aseveración la confirmó el arenero Julio Gamero.
Atender el decreto de trasladarle al Gobierno las responsabilidades
que tenían los privados va a costar 230 millones de dólares,
dijo el diputado.
Con el 1024, según Gamero, el Seguro Social tendría
que brindar, de nuevo, los servicios de análisis de exámenes
de sangre, orina, heces, rayos X, partos y operaciones.
Pero para lograrlo tiene que adquirir el equipo necesario. Hay
que construir nuevos edificios, hay que contratar más empleados
y capacitarlos. Ese gasto tendría que hacerse en un año,
en 2003, explicó Gamero.
De los 230 millones de dólares que han estimado, el ISSS
aportará $204 millones y el Ministerio de Salud desembolsará
$26 millones. El dinero extra que saldría de Salud impedirá
que los empleados puedan recibir el aumento salarial previsto por
la aplicación de la Ley del Escalafón.
Daboub ha dicho que por el 1024 no se les puede aplicar el
escalafón. Lo que propuso fue un bono, pero no dijo de cuánto,
puede que sea de 10 colones, le dijo la efemelenista Celina
de Monterrosa a un grupo de enfermeras que aguardaban respuestas
en el pasillo.
¡No es cierto!
Humberto Centeno, también del FMLN, desestimó que
fuera cierta la postura del ministro Daboub y de Julio Gamero. Son
puros argumentos para desprestigiar el 1024. Ellos (el ISSS) han
contratado seguridad privada que cuesta más que la que tenían
antes. Además, el equipo de lavandería está
tirado, afirmó.
Agregó que el decreto que prohíbe la privatización
y las concesiones en el Seguro Social no cierra la puerta para contratar
los servicios que hacen falta. Son especulaciones de Daboub,
acotó Centeno.
Otro que no cree en lo dicho por el funcionario de Gobierno es el
pecenista Dagoberto Marroquín. Estamos buscando desvanecer
las dudas, para eso vamos a dar una interpretación auténtica
del 1024 y con eso se arregla todo, aseguró.
No existe nada en concreto que permita asegurar que el presupuesto
vaya a aprobarse el jueves, en la antepenúltima plenaria.
No sólo el Decreto 1024 está sobre la mesa de discusión.
Hay exigencias tales como reforzar las asignaciones de las procuradurías
General y de Derechos Humanos, así como también a
la Universidad Nacional y la revalorización de las pensiones.
Lo que hicieron en la reunión de ayer fue tirar algunas líneas
guías.
Por ejemplo, están tratando de aumentar las pensiones de
805 colones al mes, al salario mínimo. Daboub fue escueto
en ese punto. En 2002 ya se revalorizó. Pero
en la Comisión de Trabajo propuso que aumentara a ¢885.
Para la Universidad Nacional podrían ir 4 millones de dólares
más, para el mantenimiento de las instalaciones deportivas.
La discusión continuará hoy.
A puerta cerrada
La primera reunión de la ronda final de negociaciones por
el presupuesto de 2003 fue a puerta cerrada.
- La Comisión de Hacienda sesionó en la octava planta
de la Asamblea Legislativa, para poder garantizar que los periodistas
no escucharan la discusión.
- No quieren interferencia de ningún tipo.
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