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Tras
golpiza mortal en San Jacinto
Músico asesinó a su hijo y se fue a tocar a San Miguel
Una
larga historia de maltratos, hostigamientos y violencia, culminó
con el asesinato de un niño de tres años, a manos
de su propio padre, tras una golpiza.
Douglas González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Ricardo Edenilson Rivera
Guillén llegó a vivir hace dos semanas a la
casa de su padre en la capital, sólo para encontrar
la muerte el viernes, a manos de su propio progenitor.
Foto EDH / Marlon Sorto.
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Ricardo Edenilson Rivera Guillén llegó a vivir hace
dos semanas a la casa de su padre en la capital, sólo para
encontrar la muerte el viernes, a manos de su propio progenitor.
Es larga la historia de hostigamientos, maltrato y violencia de
todo tipo con la que José Ricardo Rivera persiguió
a Elba Marina Guillén y a su hijito.
El niño había llegado desde el Cantón El Jardín,
en La Palma, Chalatenango, donde vivía con su familia materna.
Tras las insistencias de Rivera, la madre, quién se había
separado de éste, le prestó al niño, con el
trágico resultado.
Rivera llevó entonces a su hijo a la casa donde convivía
con María Josefina Estrada y tres niños, en los Condominios
San Diego, sobre la calle San Martín del Barrio San Jacinto,
en esta capital.
Los padres del niño estaban separados desde hace dos años.
Fueron los hijos de Estrada, de nueve y 16 años, quienes
escucharon cuando Rivera agredía al niño.
El hombre había metido por la fuerza a Ricardo Edenilson
al baño de la vivienda. Ahí lo golpeó hasta
dejarlo casi inconsciente y con dificultades para respirar.
Entonces los hijos de Estrada llamaron al Sistema de Emergencias
911.
Una patrulla policial se presentó a la vivienda y se llevó
al niño al Hospital Benjamín Bloom, donde falleció.
Mientras tanto, Rivera huía de su casa y se dirigía
San Miguel.
El padre del niño es percusionista del grupo musical La Élite
e irónicamente, la noche del viernes, acompañó
al grupo al concierto, según Estrada.
Tanto la madre del niño como su nueva compañera de
vida, coinciden en describir a Rivera como un hombre de carácter
alterado que consumía licor frecuentemente.
Una de las vecinas del apartamento donde ocurrieron los hechos,
relató que en la vivienda se escuchaban frecuentes discusiones
e incluso, agresiones físicas.
Tanto la madre del menor como la madrastra, manifestaron que se
encuentran amenazadas de muerte por el individuo, quien en horas
de la madrugada de ayer logró comunicarse con una de las
mujeres para negar su responsabilidad en el asesinato.
Rivera es prófugo de la justicia, luego que los menores testigos
declararan ante las autoridades correspondientes.
En base a esas declaraciones, se acusa a Rivera. Hasta ayer tarde,
la madre del niño no había presentado ninguna acusación.
Retiran el cadáver
La familia materna del niño se presentó ayer por la
mañana a las instalaciones del Instituto de Medicina Legal
Doctor Roberto Masferrer en esta capital, para reclamar el cuerpecito.
Pero fue hasta las dos de la tarde, enmedio de escenas de dolor,
que les fue entregado el cadáver.
Al principio ese hombre (Rivera) se mostraba amable, pero
poco a poco fue cambiando. Yo desconfíaba de él por
lo que mi hija me contaba, dijo Salvador Guillén Chávez,
el abuelo del niño, que vino desde Chalatenango para llevarse
el cuerpo de su nieto.
Tras los exámenes forenses, se indica como causa de muerte:
vapuleada.
El menor sufrió lesiones graves en su cuerpo
Los hermanastros del menor atestigüaron contra José
Ricardo Rivera, quien agredió al niño y huye de la
justicia.
- El dictamen forense, de Medicina Legal, sostiene que el niño
murió por una
vapuleada.
- El infante sufrió contusiones en su cuerpo, arañazos
en la espalda y señales de estrangulamiento.
- El sospechoso del crimen, pese a la situación de gravedad
en que dejó al menor, se presentó en un carnaval en
San Miguel, al concierto del grupo musical del cual es percusionista.
- El acusado se comunicó en horas de la madrugada con su
actual esposa, pidiéndole que no lo acusaran del
crimen.
- Tanto la esposa como la madre del niño, recibieron amenazas
de muerte de Rivera.
- Ante las declaraciones de testigos, la Policía considera
a Rivera como un prófugo.
- El Instituto de Medicina Legal ha registrado en lo que va del
presente mes tres casos de agresión por parte de adultos
hacia indefensos niños.
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