Sábado 5 de enero 2002



























Evangelio para domingo
Nace en Belén

San Mateo 2, 1-12

Jesús había nacido en Belén de Judá durante el reinado de Herodes. Unos magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: "¿Dónde está el rey de los judíos, recién nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo".

Herodes y toda Jerusalén quedaron muy alborotados al oír esto. Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que enseñaban la Ley al pueblo y les hizo precisar dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, pues así lo escribió el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en absoluto la más pequeña entre los pueblos de Judá, porque de ti saldrá un Jefe, el que apacentará a mi pueblo, Israel".

Entonces Herodes llamó en privado a los magos y les hizo precisar la fecha en que se les había aparecido la estrella. Después los envió a Belén y les dijo: "Vayan y averigüen bien todo lo que se refiere a ese Niño, y apenas lo encuentren, avísenme, porque yo también iré a rendirle homenaje".

Después de esta entrevista con el rey, los magos se pusieron en camino, y fíjense: la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo donde estaba el Niño. ¡Qué alegría más grande: habían visto otra vez la estrella!

Al entrar a la casa vieron al Niño con María, su Madre; se arrodillaron y le adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra.

Luego se les avisó en sueños que no volvieran donde Herodes, así que regresaron a su país por otro camino.

Jesús se manifiesta a la humanidad

"Nacido Jesús..."

Una de las revelaciones más sencillas, pero maravillosas, que realiza Dios por medio de la Sagrada Escritura se manifiesta en el pasaje que nos propone hoy el Evangelio de Mateo: ¡Jesús vino al mundo para toda la humanidad! Su voluntad es manifestarse a todas las personas porque a todas trae un mensaje de salvación... 

"¿Dónde está el Rey...?"

"Vienen unos magos...". El trozo del Evangelio no dice que fuesen tres ni que fueran reyes, tampoco se afirma que pertenecen a razas o colores distintos. Apenas se vislumbra que son paganos, su búsqueda es honesta fundamentada en sus conocimientos; el resultado ni ellos mismos se lo imaginan... 

"Y tú Belén..."

La llegada de esos inesperados visitantes inquieta a los poderosos y los pone en alerta para interesarse en las mismas inquietudes.

La profecía citada aclara un poco el entendimiento y el sentido de lo que está aconteciendo, aunque las intenciones interiores sean muy diversas para unos y para otros...

"Se retiraron a su país por otro camino...". Para los magos, el hallazgo de Jesús transformó sus vidas; el cambio de ruta es símbolo de conversión en la Sagrada Escritura. 

"Y nosotros..."

Muchas cosas podrían reflexionarse en torno a este pasaje del Evangelio de Mateo, pero es importante fijar nuestra atención a lo más importante: ¡Dios se manifiesta en Jesús a toda la humanidad! Especialmente a aquellos que quizá ignoramos: los pobres.

El pobre y olvidado es como Belén, insignificante a primera vista, pero grande porque de él viene el Señor a nosotros...

Además, como creyentes, hoy más que nunca debemos adquirir la convicción de que nuestra fe no es un asunto privado e inaccesible, sino que nos impulsa a la comunicación y a la vida en comunidad.

P. Sixto Alfonso Flores, Sdb





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