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Adiós
a Vavá
Edwaldo
Izídio Netto Vavá, titular de la selección
brasileña que conquistó los mundiales de Suecia 1958
y Chile 1962, murió el sábado en Río de Janeiro
por culpa de su debilitado corazón, que nunca hizo juego
con la fuerza física que le valió el respeto de las
defensas y el apodo de Pecho de Acero.
Agencia EFE
El ex jugador del Atlético de Madrid español, de los
mexicanos Toros Neza y América, y del San Diego estadounidense,
donde cerró su carrera, fue fulminado por un infarto, informaron
sus familiares.
El 12 de noviembre pasado había cumplido 67 años,
que conmemoró como si fuera el triunfo en una eliminatoria
contra sus problemas vasculares, los mismos que hace dos años
le condenaron a pasar el resto de sus días postrado en una
silla de ruedas.
Vavá murió en una clínica del norte de Río
de Janeiro a la que llegó el martes pasado muy debilitado
y con pocas esperanzas de recuperación, según allegados.
Vida de fútbol
El ex compañero de Pelé y Zagallo, y los fallecidos
Garrincha y Didí destacó en el fútbol como
un delantero centro clásico: Oportunista en el área,
de limitada técnica, pero imbatible en la disputa del balón
e inteligente en la apertura de espacios para sus compañeros
de más refinado manejo del balón.
Vavá nació en Recife, capital del estado de Pernambuco,
al noreste, surgió para el fútbol en el Sport, pero
se proyectó en el panorama internacional con la selección
brasileña en la que debutó en 1952, con ocasión
de los Juegos Olímpicos de Helsinki.
En la época, el seleccionador Flavio Costa consideró
que aquel tanque Panzer, que actuaba como centrocampista
por la banda izquierda, rendiría mejores resultados como
punta de lanza.
Por entonces el Vasco da Gama había puesto sus ojos en él.
Y con ese equipo se coronó campeón de Río de
Janeiro en 1956. Dos años después su garra
fue el sello de la conquista del torneo Río-Sao Paulo, y
días más tarde el Atlético de Madrid le abría
las puertas.
El año de 1958 fue decisivo en su carrera porque su experiencia
en Europa fue definitiva para ayudar a la selección "canarinho"
a conquistar el primer Mundial de su historia, en Suecia.
En 1962 el Palmeiras le persuadió a poner fin a su temporada
en España, pero no sin antes darle a Brasil la segunda Copa
del Mundo, esta vez en territorio chileno.
Después del Palmeiras, Vavá viajó a México,
donde jugó en los equipos Toros de Neza y América.
Colgó las botas en el San Diego y tuvo una corta experiencia
como entrenador antes de dedicarse a asuntos particulares. La emoción
del fútbol no era igual para él fuera de las canchas.
En su paso por la selección brasileña, jugó
25 partidos oficiales y marcó quince goles.En la Copa del
Mundo de 1958, Vavá comenzó como reserva de Mazolla
y se adueñó del puesto con sus cinco goles decisivos,
que fueron servidos desde la derecha por Garrincha.
En el Mundial de 1962, además de su experiencia y carácter,
empujó al equipo con otros cuatro goles. El buen humor y
la sonrisa de niño travieso que mostraba fuera de las canchas
contrastaba con la cara de chico malo que plantaba a los porteros
y zagueros adversarios a la hora de los partidos.
Pero amigos y rivales deportivos jamás olvidaron que su
gran calidad humana quedaba fácilmente al descubierto ante
cualquier detalle, como le ocurre a las defensas débiles
con toda escaramuza.
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