|

Memo,
el maestro de obra
En
un partido jugado sin reservas, con un ir y venir muy interesante,
Memo Rivera se convirtió en el principal gestor de la victoria
cementera ante Águila.
Redacción Deportes
Isidro-Metapán
y Águila iniciaron a todo vapor el Clausura 2002 jugando
un partido de altas revoluciones el pasado sábado en el Estadio
Jorge Suárez.
Si bien el resultado dejó como ganador al equipo cementero,
pudo haber sido para cualquiera porque fue un partido con mucha
dinámica.
Metapán tuvo la fortuna de encontrarse con una gran noche
de Guillermo Memo Rivera, que se convirtió en
el eje principal del funcionamiento del equipo local, gracias a
su sabiduría para manejar el ritmo de su equipo y que rubricó
su gran noche con los dos goles del triunfo. Rivera fue el lanzador
de su equipo al ataque, el regulador de la salida y del orden de
su equipo, dirigiendo con sus cambios de juego y con su sobrada
experiencia a un equipo metapaneco que ahora presenta una excelente
dinámica.
Además, el mérito del equipo occidental también
radica en que superó una desventaja inicial cuando Águila
se puso a ganar a los siete minutos con gol del brasileño
Nunes.
Sin complejos
Águila llegaba con ausencias importantes como las de Roberto
Martínez, Mario Mayén Meza, Alexander Amaya y Erber
Burgos, entre otros, por lo que piezas como Víctor Fuentes,
Wáldir Guerra y Roger Ventura vieron acción desde
el inicio.
Y pese a no tener su equipo titular completo, Águila salió
a buscar el partido al apostarle a dos volantes de llegada (Wáldir
y Pedroso) y un solo hombre en la contención (Salamanca),
teniendo la opción en los carriles con Kílmar y Prediguer.
Los metapanecos, actuando un tanto más conservadores, juntaron
tres hombres en la contención (Wágner, Mejía
y Méndez), dejando como enganche a Memo y como
media punta a Alejandro Rodríguez, con Johny Olmedo defendiendo
el área.
Fue así que el partido ganó en dinámica y
dramatismo desde el inicio, porque Metapán tuvo que ingeniárselas
marcando a la zona creativa de Águila y los orientales corriendo
en el retorno, ante la salida ordenada y con velocidad de los metapanecos,
conducidos por la sapiencia de Rivera y por el gran trabajo de ida
y vuelta del hondureño Wágner.
El gol de Nunes al 7, después de recibir habilitación
de Rodinei desde la derecha, le imprimió más deseos
a los locales y a los visitantes a seguir con el mismo ímpetu
a los rivales.
Una balón preciso de Wágner para la llegada de Memo
a las espaldas de los defensores aguiluchos culminó con el
gole del empate al 10, para que nuevamente Rivera, con
gran complicidad del portero Muñoz- lograra de tiro el libre
el gol de la ventaja.
Águila perdió peso con la salida de Rodinei, pero
no en deseo de buscar el marco de enfrente, de modo que los locales
nunca cambiaron su esquema, le aumentaron la cuota de control y
pausa generada por Memo Rivera y a la postre abrieron con un triunfo
esperanzador.
|