El compromiso de
patear
A pesar de no estar en una posición
que da fama, el pateador cumple con una
función vital dentro de un equipo de la
NFL.
Oscar
Guerra
A
pesar de llamarse fútbol, en el
fútbol americano lo menos que se usan son
los pies, al menos durante la mayor parte del
encuentro. Sólo una persona en cada
equipo se dedica a patear.
El salvadoreño José Cortez es
el encargado, a partir de ayer, de realizar
dichas funciones para los San Francisco 49ers.
Si bien la posición de pateador no es de
esas que sobresalen en los noticieros, su
función es en muchas ocasiones
determinante para el triunfo.
Los momentos en que interviene un pateador
son, en esencia, tres. El primero para hacer las
patadas de despeje o 'kickoffs', que se dan al
inicio de un partido o después de una
anotación. El segundo es a la hora de
hacer goles de campo, que se tira desde diez
yardas desde donde quedó el ovoide en el
último de los cuatro intentos de
anotación. Si es bueno, se le otorgan
tres puntos al equipo que tiró.
El último de los momentos es el del
punto extra, que se lanza desde la yarda 15
después de un 'toucdown'. El valor de
esta anotación es de un punto, que se
suma a los seis de sus antecesor.
La técnica
De acuerdo al mismo Cortez, la técnica
parece sencilla pero requiere de mucho tiempo de
preparación para dominarla. A diferencia
de una pelota redonda, el ovoide, para que
agarre la dirección correcta debe ser
impactado en un lugar específico.
"Como queda parado, hay que pegarle con la
parte interna del pie en el centro por la parte
de abajo, un poquito después de donde
terminan las costuras del balón",
explicó.
José, que comenzó como portero
de un equipo de fútbol soccer, posee una
buena patada, por lo que fue requerido para una
prueba en fútbol americano. Esto fue en
1993 y desde entonces está metido de
lleno en su disciplina adoptiva.