El motín de
Seattle
Los Marineros, pese a comenzar la
temporada de Grandes Ligas casi desmantelados,
dan la nota grande de la Liga Americana.
Agencia
AP
Nada
fácil imaginarse qué le
ocurriría a Boston si se deshiciera de
Pedro Martínez o Carl Everett o los
Yanquis de Bernabé Williams, Derek Jeter
y Andy Pettitte.
La verdad es que los Marineros de Seattle han
tenido que atravesar por esa realidad: perdieron
a Alex Rodríguez, Ken Griffey hijo y
Randy Johnson. Los pronósticos eran que
sin esos talentosos jugadores, no
tendrían gran futuro.
Aún cuando el dirigente Lou Piniella
no tiene a esos tres potenciales miembros del
Salón de la Fama -que abandonaron Seattle
sobre un período de tres años- con
lo que sí cuenta es con un equipo que
está en primer lugar. Rodríguez,
Griffey y Johnson no han tenido tanta
suerte.
Los Marineros también cuenta con
abridores del calibre del venezolano Freddy
García y John Halama, el torpedero
venezolano Carlos Guillén, producto del
trato a cambio de Johnson; el jardinero central
Mike Cameron y el 'pitcher' Brett Tomko, salidos
del cambio con Griffey, y el dinero para
contratar al jardinero japonés Ichiro
Suzuki, el relevista Jeff Nelson y el segunda
base Bret Boone que quedó en las arcas
con la salida de Rodríguez.
Inconmovibles
Seattle también tiene una nueva forma
de pensar.
Mientras antes se ganaba a tablazo limpio,
para compensar cuando los 'pitchers' eran
débiles, o se les abrumaba con el brazo
cuando la ofensiva no producía, los de
hoy piensan de otra forma.
Ganan con las piernas o el brazo de Suzuki,
con la disciplina en el plato de Edgar
Martínez y John Olerud, el 'hit' oportuno
de Boone o de Cameron, o una defensa
férrea, o una fuerte batería de
relevistas encabezada por Kazuhiro Sasaki.
Piniella dice que "en el béisbol no se
puede pensar" en los peloteros perdidos. "El
dirigente sólo se debe preocupar de lo
que tiene a su mano".
"La gente nos pregunta qué nos va a
ocurrir" por la salida de Johnson,
Rodríguez y Griffey, dice el abridor
Jamie Moyer. "Lo que hemos demostrado es que no
ha habido mucho cambio. Este es un equipo que
siempre busca la forma de ganar".
Es una hazaña extraordinaria que pocos
expertos pensaron ocurriría.
Los Marineros han atravesado de sotaneros,
cuando cambiaron a Johnson al Houston en julio
de 1998, a la posición de 'wild-card'
(segundo mejor) del año pasado, cuando no
tenían a Griffey, y hoy, sin
Rodríguez, son el equipo que mejor ha
arrancado en 14 temporadas.
Piniella dijo que durante los entrenamientos
de primavera le había dicho al equipo que
el año pasado "ganamos sin Junior
(Griffey) y ahora este año afrontamos un
reto aún mayor, en vista de que Alex no
está con nosotros".