Barrida
Los Hornets quebraron cualquier
pronóstico y vencieron al poderoso Miami
en tres juegos sin réplica.
Agencia
EFE
La
primera gran sorpresa de la fase final de la NBA
la dieron los Hornets de Charlotte al eliminar a
los Heat de Miami, que volvieron a ser
humillados en el tercer partido de la serie por
94-79 y establecieron una barrida de 3-0
histórica.
El triunfo convirtió a los Hornets en
el primer equipo de la Federación Este y
de la NBA que consiguió su pase a las
semifinales del campeonato, que
disputarán (frente al ganador de la serie
que juegan los Bucks de Milwaukee y los Magic de
Orlando, con ventaja de 2-0 para los
primeros).
Los Hornets, con un ataque demoledor
encabezado por el escolta Baron Davis y Jamal
Mashburn, nunca dieron a los Heat la
opción de reaccionar después de
terminar el primer cuarto con un parcial de
27-17.
Una vez más, también la
combinación de Davis y el base David
Wesley fue otra de las claves para que los
Hornets controlasen el balón y el ritmo
del partido, que al finalizar la primera parte
ya tenían decidido a su favor con un
parcial de 58-31.
Cuña del mismo palo
Luego iba a surgir mucho más la figura
de Mashburn, ex jugador de los Heat, para
consolidar el ataque de los Hornets, que
mantuvieron la ventaja al finalizar el tercer
periodo (73-55) para dejar que el equipo de
Miami reaccionase en el cuarto.
Los Hornets habían ganado los dos
primeros partidos de la serie disputados en
Miami por 106-80 y 102-76.
Mashburn se convirtió de nuevo en el
verdadero verdugo para los Heat al conseguir 21
puntos, nueve rebotes y ocho asistencias.
Mientras, otro ex jugador de los Heat que
entró en el traspaso de nueve que ambos
equipos hicieron el pasado verano, el alero P.
J. Brown, también apoyó al
máximo a los Hornets al ser el mejor
debajo de los aros con doce rebotes y trece
puntos.
Davis consiguió veintiún
puntos, diez en la primera parte, mientras que
Wesley aportó quince y el veterano alero
Derrick Coleman, como reserva, encestó
catorce tantos.
Los Heat, que habían llegado a
Charlotte con la esperanza de conseguir cuando
menos el triunfo del honor, desde que
comenzó el tercer partido se dieron
cuenta que no tenían nada que hacer
porque mentalmente habían salido ya
derrotados y volvieron a mostrar las mismas
imprecisiones que les costaron las dos primeras
derrotas.
Decepción
El entrenador de los Heat, Pat Riley, dijo
que no había ningún tipo de
excusas para las derrotas y la
eliminación de su equipo porque
habían jugado mal y los Hornets lo
habían hecho muy bien.
Los Heat han quedado eliminados por cuarta
vez consecutiva en la fase final del campeonato
de la Federación Este por un equipo que
entró en la competición con un
número de serie inferior.
Las tres últimas temporadas los
verdugos de los Heat fueron los Knicks de Nueva
York, lo que forzó al entrenador Riley a
cambiar por completo la plantilla con Jones,
Bryant y Anthony Mason, que fue el gran
desaparecido en la serie frente a los Hornets,
su ex equipo.
El pívote Alonzo Mourning, que
jugó 38 minutos para aportar doce puntos
y nueve rebotes, no pudo ser tampoco el factor
que el equipo necesitaba y más
después de la ausencia por lesión
del base titular Tim Hardaway.