Lunes 30 de abril de 2001


Barrida

Los Hornets quebraron cualquier pronóstico y vencieron al poderoso Miami en tres juegos sin réplica.

Agencia EFE

La primera gran sorpresa de la fase final de la NBA la dieron los Hornets de Charlotte al eliminar a los Heat de Miami, que volvieron a ser humillados en el tercer partido de la serie por 94-79 y establecieron una barrida de 3-0 histórica.

El triunfo convirtió a los Hornets en el primer equipo de la Federación Este y de la NBA que consiguió su pase a las semifinales del campeonato, que disputarán (frente al ganador de la serie que juegan los Bucks de Milwaukee y los Magic de Orlando, con ventaja de 2-0 para los primeros).

Los Hornets, con un ataque demoledor encabezado por el escolta Baron Davis y Jamal Mashburn, nunca dieron a los Heat la opción de reaccionar después de terminar el primer cuarto con un parcial de 27-17.

Una vez más, también la combinación de Davis y el base David Wesley fue otra de las claves para que los Hornets controlasen el balón y el ritmo del partido, que al finalizar la primera parte ya tenían decidido a su favor con un parcial de 58-31.

Cuña del mismo palo

Luego iba a surgir mucho más la figura de Mashburn, ex jugador de los Heat, para consolidar el ataque de los Hornets, que mantuvieron la ventaja al finalizar el tercer periodo (73-55) para dejar que el equipo de Miami reaccionase en el cuarto.

Los Hornets habían ganado los dos primeros partidos de la serie disputados en Miami por 106-80 y 102-76.

Mashburn se convirtió de nuevo en el verdadero verdugo para los Heat al conseguir 21 puntos, nueve rebotes y ocho asistencias.

Mientras, otro ex jugador de los Heat que entró en el traspaso de nueve que ambos equipos hicieron el pasado verano, el alero P. J. Brown, también apoyó al máximo a los Hornets al ser el mejor debajo de los aros con doce rebotes y trece puntos.

Davis consiguió veintiún puntos, diez en la primera parte, mientras que Wesley aportó quince y el veterano alero Derrick Coleman, como reserva, encestó catorce tantos.

Los Heat, que habían llegado a Charlotte con la esperanza de conseguir cuando menos el triunfo del honor, desde que comenzó el tercer partido se dieron cuenta que no tenían nada que hacer porque mentalmente habían salido ya derrotados y volvieron a mostrar las mismas imprecisiones que les costaron las dos primeras derrotas.

Decepción

El entrenador de los Heat, Pat Riley, dijo que no había ningún tipo de excusas para las derrotas y la eliminación de su equipo porque habían jugado mal y los Hornets lo habían hecho muy bien.

Los Heat han quedado eliminados por cuarta vez consecutiva en la fase final del campeonato de la Federación Este por un equipo que entró en la competición con un número de serie inferior.

Las tres últimas temporadas los verdugos de los Heat fueron los Knicks de Nueva York, lo que forzó al entrenador Riley a cambiar por completo la plantilla con Jones, Bryant y Anthony Mason, que fue el gran desaparecido en la serie frente a los Hornets, su ex equipo.

El pívote Alonzo Mourning, que jugó 38 minutos para aportar doce puntos y nueve rebotes, no pudo ser tampoco el factor que el equipo necesitaba y más después de la ausencia por lesión del base titular Tim Hardaway.


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