Afortunado en el
dinero...
Brasil puede decir con orgullo que
subió su venta de jugadores al
extranjero.
Agencia
EFE
Las dificultades que afrontó Brasil
para clasificarse para la Copa del 2002 no
impidieron que el país continuara siendo
uno de los mayores exportadores mundiales de
futbolistas y que los traspasos le rindieran al
país 115 millones de dólares este
año.
Según datos del Banco Central
brasileño citados ayer por la agencia de
noticias Folha OnLine, entre enero y septiembre
de este año Brasil recibió 114,9
millones de dólares por concepto de
transferencias de futbolistas a otros
países.
El valor es en un 17 por ciento superior al
del mismo período del año pasado y
casi un 44 por ciento mayor que el dejado por
los traspasos de futbolistas entre enero y
septiembre de 1999.
La mayor transacción de este
año fue la del delantero Geovanni, por
cuyo pase el Barcelona pagó 18 millones
de dólares al Cruzeiro
brasileño.
En contrapartida, los clubes
brasileños pagaron entre enero y
septiembre de este año 4,1 millones de
dólares por la importación de
futbolistas procedentes de otros
países.
Mucho dinero
El valor de las "exportaciones" de
futbolistas este año supera al rendido en
el mismo período por la venta al exterior
de tradicionales productos brasileños de
exportación como el cacao (71,5 millones
de dólares) y castaña (83,6
millones de dólares).
Los técnicos del Banco Central
reconocen que el valor de las transferencias de
jugadores puede ser superior al registrado
oficialmente, ya que algunos clubes suelen
subestimar las cifras para evadir impuestos.
Según los registros de la
Confederación Brasileña de
Fútbol, los clubes nacionales exportaron
a conjuntos extranjeros 701 jugadores el
año pasado, un 6,5 por ciento superior al
de 1999.
Los principales importadores de futbolistas
brasileños son los clubes de Portugal,
responsable por 27 por ciento de los traspasos,
y Japón (6 por ciento), según los
datos de la Confederación.